USD 60 mil millones en cinco años para mejorar la salud


Los lí­deres del Grupo de los Ocho paí­ses más ricos (G8) se fijaron por primera vez un plazo de cinco años para otorgar a Africa 60 mil millones de dólares prometidos para luchar contra la malaria, el sida y la tuberculosis y reafirmaron su compromiso de duplicar su ayuda al continente para 2010.


«Reiteramos nuestro compromiso de continuar nuestros esfuerzos, de trabajar con la meta de suministrar al menos un estimado de 60 mil millones de dólares en cinco años para luchar contra las enfermedades infecciosas y fortalecer la salud», dijeron los lí­deres del G8 en una declaración sobre ífrica.

El G8 anunció en su cumbre de Alemania en 2007 que desembolsarí­a 60 mil millones de dólares al continente para ayudarle en su lucha contra estas enfermedades, pero sin fijar una fecha lí­mite de entrega.

Los lí­deres prometieron asimismo suministrar a ífrica 100 millones de mosquiteros impregnados de insecticida hasta fines de 2010 para detener el avance de la malaria en los paí­ses en desarrollo.

También confirmaron su promesa realizada en la cumbre del G8 en Gleneagles, Escocia, en 2005, de aumentar la ayuda al continente en 25 mil millones de dólares por año hasta 2010, lo cual implica duplicar el nivel de 2004.

Los paí­ses africanos invitados ayer a una sesión del G8 presionaron a los lí­deres de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia para que mantuvieran sus promesas.

Las ONG Oxfam y One habí­an expresado ayer su temor de que el G8 no cumpliera las promesas con Africa adoptadas en Gleneagles y reclamaron su reafirmación explí­cita.

Los participantes dijeron que las negociaciones fueron tensas y que hubo desacuerdos sobre la elaboración de un calendario para la concesión efectiva de la ayuda a la lucha contra las enfermedades, prometida el año pasado.

Gran Bretaña presionó por el compromiso más ambicioso, de desembolsar los 60 mil millones de dólares en un par de años; Canadá se ubicó en el extremo opuesto e inicialmente no querí­a adoptar un plazo lí­mite, dijeron fuentes.

Japón buscó centrar esta cumbre en la salud y el desarrollo en ífrica porque tiene lugar a mitad de camino de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU, que pretenden reducir a la mitad la pobreza extrema, detener la propagación del VIH/sida y universalizar la enseñanza primaria de aquí­ a 2015.

«Reiteramos nuestro apoyo al compromiso de nuestros socios africanos para asegurar que en 2015 todos los niños tendrán acceso a una atención médica básica», dijeron los lí­deres del G8.

Las ONG dieron un suspiro de alivio, pero advirtieron que no bajarán la guardia.

«Los intentos equivocados de los dirigentes del G8 de dar marcha atrás en sus promesas de ayuda se volvieron en su contra», dijo Max Lawson, portavoz de Oxfam International.

Pero «recién festejaremos cuando los 25 mil millones (de dólares) para ífrica hayan sido desembolsados», alertó otro activista de Oxfam, Charles Abani.