El presidente colombiano Alvaro Uribe fue recibido hoy en el palacio del Elíseo por el presidente francés Nicolas Sarkozy para discutir sobre los rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre ellos la franco-colombiana Ingrid Betancourt.
Uribe dijo que la reunión con Sarkozy fue «llena de confianza, de franqueza, de espíritu constructivo», por lo que «quiero reiterarle toda mi gratitud».
El mandatario colombiano añadió que cuando fue elegido presidente de Colombia, «como una rebelión de los colombianos contra el terrorismo», vino a París y el presidente Sarkozy, que entonces era ministro (del Interior), «le dio un gran respaldo a nuestra política de seguridad desde la democracia»
Agregó que Sarkozy visitó después Colombia y «reiteró ese respaldo», por lo que «hemos podido trabajar muy coordinadamente con él».
El jefe de Estado colombiano comenzó ayer en París una gira europea que lo llevará además a España, Suiza y Bruselas.
Su visita tiene por objetivo buscar el apoyo de los europeos en el tema de los rehenes frente a las FARC, guerrilla marxista que está en rebelión contra las autoridades colombianas desde 1964.
Uribe pidió el apoyo de los europeos para establecer una «misión internacional médica» que atienda a los rehenes y para una misión de intermediación de la iglesia católica de su país que haga posible el intercambio de 500 guerrilleros presos por 43 rehenes en manos de las FARC.
Tras haberlo comisionado, Uribe puso fin en noviembre pasado a la mediación iniciada por su homólogo venezolano Hugo Chávez y relanzó el sábado pasado la de los mediadores europeos.
Las FARC afirmaron que liberaron unilateralmente a inicios del mes de enero a Clara Rojas, ex asesora de Ingrid Betancourt, con la que fue secuestrada en febrero de 2002, y a la ex parlamentaria Consuelo González, como signo de «reconocimiento» a Hugo Chávez.
Desde su llegada a la presidencia en mayo pasado, el presidente Sarkozy hizo de la liberación de la franco-colombiana Ingrid Betancourt una de sus prioridades y se opone, como la familia de la rehén, a cualquier solución militar de la liberación de los rehenes.
Partidario de la vía fuerte ante la guerrilla, Uribe reiteró hoy que su prioridad es liberar a los rehenes, pero también «derrotar a los terroristas».
Uribe, en entrevista en la radio privada Europe 1, declaró en París que está dispuesto a negociar con las las FARC a favor de los rehenes, «si éstas actúan de buena fe», pero agregó enseguida que éstas nunca habían actúan de buena fe.
Uribe insistió en que sea la iglesia Católica la que actúe como intermediaria en coordinación con los delegados de Francia, España y Suiza, para buscar una solución humanitaria al problema de los secuestrados, entre los cuales está Betancourt.
Por su parte la Federación Internacional de Comités Ingrid Betancourt (FICIB) pidió ayer a Uribe que llame a la mesura al general colombiano Freddy Padilla, tras las críticas de éste a Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt.
«Con respeto y firmeza, pedimos al presidente Uribe que tenga la bondad de recordar al jefe de su ejército, un general que por lo demás tiene etapas sombrías en su carrera, la obligación que es la suya de medir sus propósitos», expresó la FICIB.
Padilla, el militar de más alto rango del Ejército colombiano, estimó en declaraciones a la revista Semana de ayer que Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt, se ha convertido en un obstáculo para que la guerrilla la libere.
«Quien más ha contribuido (…) a que Ingrid se cotizara como una mercancía, que la tiene convertida en la «joya de la corona», y que por lo tanto obstaculiza su liberación, es la manera como su señora madre se ha comportado», dijo el militar.
En un comunicado dado a conocer anoche en París, en el que expresa su «asombro y vivas inquietudes», la FICIB recuerda que hay otros rehenes, además de Betancourt, retenidos más de diez años, y cuyo anonimato no ha sido razón para que sean liberados.
El presidente colombiano Alvaro Uribe declaró hoy en París estar dispuesto a negociar con las FARC en favor de los rehenes, «si éstas actúan de buena fe», pero agregó enseguida que éstas nunca habían actuado de buena fe, en entrevista en la radio privada Europe 1.
«En el momento en que éstas actúen de buena fe», respondió el mandatario colombiano a la pregunta si estaría dispuesto a una negociación con la guerrilla de las Fuerzas Armadas revolucionarias de Colombia (FARC).
Pero inmediatamente después, Uribe agregó que «el problema es que nunca han tenido buena fe».
El Presidente colombiano definió como una «prioridad» la liberación de los rehenes en manos de la guerrilla de las FARC, pero al mismo tiempo reiteró su disposición a «derrotar a los terroristas».
Uribe insistió en que sea la iglesia Católica la que actúe como intermediario en coordinación con los delegados de Francia, España y Suiza, para buscar una solución humanitaria al problema de los secuestrados, entre los cuales está la franco-colombiana Ingrid Betancourt.
Alvaro Uribe, que llegó ayer a París, debe entrevistarse cerca del mediodía con su homólogo francés Nicolas Sarkozy, que ha declarado que el caso de Ingrid Betancourt es una prioridad para su gobierno.