Uribe pide a militares colombianos ofensiva contra ELN


ílvaro Uribe, presidente de Colombia, se enfocará a combatir al ELN, la segunda guerrilla del paí­s, luego de que debilitara a las FARC.

Una semana después del rescate de 15 rehenes que propinó un duro revés a las FARC, el presidente colombiano ílvaro Uribe pidió a los jefes militares no dormirse en los laureles e iniciar una ofensiva contra la segunda guerrilla del paí­s, el guevarista Ejército de Liberación Nacional.


Uribe ordenó a sus generales «incrementar sus operaciones contra el ELN, particularmente contra sus cabecillas, a efectos de ubicarlos, capturarlos y ponerlos a órdenes de la justicia», relató el comandante de las fuerzas militares general Fredy Padilla, tras una reunión con el mandatario.

El ELN es la segunda en importancia de las guerrillas que operan en Colombia y según estimaciones oficiales tení­a unos 4 mil combatientes en 2002 cuando se inició el primer gobierno de Uribe, pero según el ministerio de Defensa esa cifra ha disminuido a menos de la mitad.

Según Padilla, la instrucción fue dada por el presidente debido a que los jefes del ELN «no han demostrado otra cosa que una burla a la generosidad del pueblo colombiano y del gobierno a una posibilidad de un diálogo de paz».

En diciembre de 2005, representantes de Uribe y del ELN iniciaron una serie de acercamientos en La Habana, con el auspicio del gobierno cubano, pero las mismas fueron suspendidas el año pasado por falta de avances.

Las partes no lograron ponerse de acuerdo sobre un «Acuerdo Base» que incluí­a un alto al fuego y de hostilidades experimental por seis meses, en el marco del cual el ELN liberarí­a a los secuestrados en su poder.

«En este escenario de fortaleza del gobierno, con el respaldo interno y externo obtenido por el rescate de los rehenes, Uribe intenta mandar un mensaje de dureza al ELN», explicó Luis Eduardo Celis, investigador de la privada fundación Nuevo Arco Iris, especializada en el tema del conflicto.

Sin embargo, Celis considera que al hacerlo el presidente le da importancia de nuevo al tema del ELN en la agenda pública.

«La verdad es que con este anuncio el gobierno ha hecho visible un tema que habí­a desaparecido del escenario, pues el ELN no aparecí­a en la confrontación armada y tampoco en la agenda de la paz», añadió Celis.

Pese a varios intentos para restablecer el diálogo, con la mediación del presidente venezolano Hugo Chávez, quien en noviembre de 2007 recibió en Caracas al lí­der del movimiento insurgente, Nicolás Rodrí­guez («Gabino») y al jefe militar Antonio Garcí­a, no fue posible debido a las posiciones encontradas.

Además el gobierno le exigí­a al grupo guerrillero concentrar a sus hombres en una o varias zonas para verificar el alto al fuego, pero los rebeldes se negaron por considerar que serí­a un «suicidio».

La orden de ofensiva contra el ELN se produce al cumplirse una semana del rescate de 15 rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre ellos Ingrid Betancourt y tres estadounidenses.