Urgen a votar «Sí­» al Tratado de Lisboa


Primer ministro irlandés, Brian Cowen durante la conferencia de prensa.

El primer ministro irlandés, Brian Cowen, así­ como los lí­deres de los principales partidos polí­ticos, urgieron hoy a votar en favor del Tratado de Lisboa, dos dí­as antes del referendo sobre el futuro de la Unión Europea (UE).


«Las generaciones futuras no nos agradecerán si somos nosotros los que detenemos (la construcción de) una Unión Europea que es la mayor fuerza de paz y prosperidad de nuestra historia y de la historia de Europa», afirmó Cowen en una rueda de prensa en Dublí­n.

En el último dí­a de su campaña oficial, Cowen intentó ganarse el voto de los indecisos sobre el Tratado de Lisboa, que constituyen cerca del 30% de los tres millones de irlandeses llamados a las urnas en jueves.

«En un entorno mundial cada dí­a más competitivo, es imperativo no dar la impresión de que le damos la espalda a Europa», agregó el jefe de Gobierno irlandés, recalcando que el crecimiento económico registrado en Irlanda desde hace una década fue en parte resultado del apoyo y las ayudas europeas.

Cowen rehusa la idea de una victoria del «No», que sepultarí­a el documento firmado el año pasado en la capital portuguesa, en reemplazo del proyecto de Constitución europea rechazado por franceses y holandeses en sendos referendos en 2005.

Pero un sondeo, publicado hace unos dí­as por el diario The Irish Times, concede al «No» un 35%, contra un 30% para el «Sí­». Y un 28% de las personas consultadas se declaran aún indecisas, mientras un 7% dice que no quiere ir a votar.

Por eso el mensaje principal del primer ministro, en el último dí­a de la campaña, así­ como de la mayorí­a de fuerzas representadas en la Asamblea, fue para los indecisos.

Antes de la jornada de reflexión del miércoles, el principal partido de la oposición, el Fine Gael, de Enda Kenny, reclamó insistentemente un voto a favor del Tratado de Lisboa.

Kenny acusó a los adversarios del Tratado de haber agitado todo tipo de temores infundados, como las amenazas que su adopción harí­a pesar sobre el régimen fiscal, las subvenciones agrí­colas o la neutralidad del paí­s.

«Es demasiado fácil decirles a los votantes que van a perder dinero, poder, empleos. Todas esos afirmaciones lanzadas por los partidarios del «No» han sido completamente desacreditadas. Son puras mentiras», afirmó Kenny.

En su lucha por un voto afirmativo, los dirigentes polí­ticos irlandeses destacaron la responsabilidad de los votantes, de quienes, aseguraron, depende el futuro de la UE y de sus más de 500 millones de ciudadanos europeos.

Irlanda es el único de los 27 paí­ses de la Unión Europea (UE) que está obligado, por su Constitución, a organizar una votación popular sobre el Tratado.

Los demás optaron por una aprobación parlamentaria y 14 ya han ratificado el texto, que se prevé entre en vigor el 1 de enero de 2009.

El partido nacionalista Sinn Fein, el único que apoya al «No», sólo tiene cuatro diputados en la Asamblea, que cuenta con 166 escaños.