Urge la Reforma Constitucional


Pareciera que la respuesta es «que nos coma el león», pues la cosa no tiene solución. Esa parece ser la opinión que se da por los lectores del Diario La Hora a la propuesta que hace en su editorial, de que cada vez se ve más la necesidad de hacerle reformas a la Constitución.

Guillermo Castañeda Lee, CUI 1996 53836 1905

Las dos premisas que menciona como  válidas son las que establece la Constitución para que se le hagan las modificaciones,  pero según su análisis, estas ya  han demostrado que sólo conducen  al fracaso.  En mi criterio  lo correcto serí­a decir que con el sistema actual estas condiciones son insoslayables, y que ahí­ es donde se inicia el problema, pues los polí­ticos son incapaces de legislar para el bien del paí­s, pues siempre van buscando ventajas personales  y se ponen al servicio del mejor postor y por ser polí­ticos ceden fácilmente ante los grupos de presión.

En los editoriales, en las columnas de opinión, en los blogs, en las reuniones, etc., los guatemaltecos muestran descontento por la forma como se abusa del poder, no se siguen las reglas de la Ley y se desboca la corrupción, pero no veo que nadie proponga un camino. Eso está como decir que para llegar al Mundial tenemos que jugar mejor futbol, pero el meollo es ¿Cómo?

¿Será que los guatemaltecos estamos tan, pero tan mal, que no nos podemos borrar de la mente el antiimperialismo, el antitotalitarismo, ricos y pobres  y de todo lo que confronta aunque sea por un instante para ponernos a meditar qué le dejaremos a nuestros hijos para que vivan una vida tranquila, sin sobresaltos y con un camino establecido.

La Constitución ha sido cambiada muchas veces mediante la elección de una constituyente, pero el partido que gana el mayor número de curules  para integrar ese organismo, cree que igualmente será el próximo vencedor en las elecciones presidenciales y ajusta la nueva Carta Magna a sus propios intereses y de tal forma que se pueda ejercer el poder absoluto y que nadie sea capaz de llamarlo al orden cuando abuse del poder de que ha sido investido.

Con todo esto se está reconociendo que usar los mecanismos que establece la  misma Constitución para sus reformas, es un mecanismo fallido, por lo que hacer una reforma por ese medio, es para aumentar la posibilidad de que se ajuste más a las ansias de poder del Presidente que esté ocupando el cargo al momento de que una constituyente  esté redactando la nueva Constitución.

La única solución que yo le veo a este problema es que los colegios profesionales nombren a los que redacten la Constitución y la sometan a consideración de los ciudadanos con dos o tres propuestas en los puntos controversiales.

¡No hay otra!

Aunque me juzguen necio, golpista y troglodita, parece que nos seguirí­a comiendo el león, pues hay muchas cartas sobre la mesa, pero nadie se atreve a escoger una, pues si el proponente es tildado de alguna ideologí­a, se lo comen y le empiezan a ver doble finalidad  los de las otras.

A pesar de eso yo me inclino sobre lo que  he propuesto de que sea una especie de notables propuestos por los colegios profesionales quienes asuman la función de redactar la nueva Constitución, habrán otros que tienen ideas mas factibles, pero guardadas en el cofre de la casa o en la caja fuerte del bufete, no nos sirve para darnos una luz que alumbre el posible camino.

Si hay alguien con una mejor propuesta que la proponga en la infinidad de foros que se realizan por todos los que se dicen representantes de  la sociedad,  lo que irá dando el camino para refundar el Estado.  El problema es como llegar a este punto si cualquier propuesta fuera de las  establecidas en la Constitución, de ponerse en práctica de hecho rompe el orden constitucional.

Yo voy a proponer una y barajo para los que me mienten la madre y es la siguiente:

Que se prepara un Decreto donde se autoriza a los colegios profesionales como encargados de nombrar a unas 30 personas notables para redactar la nueva Constitución que regirá los destinos de la nación a partir del 14 de enero de 2012 al momento de la toma de posesión …. Quien firme ese decreto de hecho rompió el orden Constitucional, por que habrá que restituirlo inmediatamente.

Cinco segundos mas tarde se firma un decreto por el Congreso, restableciendo el orden constitucional, pero al mismo tiempo  dándole validéz al decreto que autoriza la redacción de la nueva Constitución.