Un vicio que parece inofensivo y aceptado por muchos puede arruinar una vida. Cuando í“scar Naranjo comenzó a fumar ocasionalmente a los 15 años, nunca imaginó que lo que entonces le daba placer, le dejaría sin cuerdas vocales; ahora solo logra conversar por medio de una bocina y un micrófono, y necesita de un sistema especial de respiración para vivir. Pese a los obstáculos, ha sobrevivido a un vicio en el que muchos dejan la vida, por lo que junto con otros médicos del país, apoya una iniciativa para que las tabacaleras paguen más impuestos que permitan crear programas de prevención y atención a los fumadores.
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Un vibrador que simula el trabajo de las cuerdas vocales es lo único que permite hablar al médico. Todo comenzó cuando tenía 15 años. Entonces, fumaba ocasionalmente con sus amigos o «cuando había frío», pero pronto su hábito se convirtió en un vicio. Diez años después consumía más de una cajetilla y media de cigarros al día.
Entonces, el joven se graduó de Médico Pediatra, y no pasaron muchos años para que aparecieran los primeros síntomas y signos del tabaquismo, pero como ocurre con la mayoría, los ignoró. Las manchas en los dientes y el olor en la ropa eran tan evidentes, al punto que le provocaban problemas en reuniones sociales.
Luego llegaron las ronqueras, carrasperas, y el insomnio. «Uno jamás piensa que puede haber un cáncer, uno piensa en otras cosas. Siempre es muy benévolo», recuerda Naranjo, quien asegura que visitó a varios expertos en medicina que le ofrecieron distintos diagnósticos
Al principio, le detectaron una laringitis común, y otros análisis argumentaron problemas de estrés, como causa probable de la molestia en la garganta.
Pero su vicio ya le estaba cobrando la factura. Tiempo después se enteró que tenía cáncer de laringe, y el tumor estaba en medio de las cuerdas vocales.
El problema generalmente se combate con una radioterapia, que le practicaron hace 20 años, pero durante el tratamiento no solo se eliminan las células cancerígenas, sino que también se afecta a otros tejidos.
En 1991, después de una ardua lucha, le informaron que el tumor desapareció como resultado del tratamiento, pero cuatro meses después apareció nuevamente.
«El problema de la radioterapia es que vuelve muy flexibles los músculos y me dio una fisura que iba desde el esófago hacia la piel. Eso se puede comprobar al tomar un colorante y me salía por el cuello. Entonces me tuvieron que dar alimentación por un tubo», relató.
Cuando apareció de nuevo el tumor se pensó en un tratamiento quirúrgico. La operación duró más de cinco horas y debido al cáncer de laringe fue necesario sustraer todo el órgano, lo que significó perder las cuerdas vocales y por ello, la capacidad de hablar. Pero los problemas solo empezaban.
BIEN LIBRADO
«Afortunadamente de los dos incidentes salí bien librado después de varios meses de lucha», contó Naranjo, aunque la intervención también le dejó serios problemas en el sistema respiratorio.
«Ya no respiro por la nariz, solo me sirve como estética», dijo. Actualmente, el médico sobrevive con un orificio en el cuello, por el cual ingresa el aire que necesita para respirar, pero para ello debe instalar un filtro que se cambia cada 24 horas.
Al principio, el orificio para respirar se traducía en un verdadero dolor de cabeza cuando intentaba realizar las labores diarias.
En ese entonces el baño era difícil porque solo se podía duchar con una manguera, evitando que el agua ingresara a los pulmones por medio de la perforación.
Actualmente, con un dispositivo de seguridad puede hacerlo de la forma normal, pero al momento de salir de vacaciones tiene que evitar las piscinas.
Luego de la operación se pierde el gusto por la comida y el olfato disminuye, asegura. «Lo más perturbador para el paciente es el impacto emocional. Tenía en ese momento alrededor de 54 años y había muchos planes por delante, por lo que tuve mucha depresión. «Pero después desaparece».
El doctor Naranjo en su calidad de médico explicó que como derivado de la extirpación de las cuerdas vocales, existen tres métodos para hablar. El primero consiste en un aparato que se coloca en la tráquea y que al presionarlo, el aire puede volver a circular por el esófago, que cumple con la función de las cuerdas vocales.
La segunda opción es utilizar el aire de manera que el esófago funcione virtualmente como un vibrador y logre emitir los sonidos que anteriormente eran producidos por las cuerdas vocales, pero ello requiere de un entrenamiento
El otro método consiste en la implementación de la laringe electrónica, que consiste en un vibrador compuesto por una suerte de micrófono y una bocina que simulan el trabajo de las cuerdas vocales y permite comunicarse, tal como el que usa siempre.
«Las tabacaleras deberían pagar esto, porque son quienes lo provocan en alguna medida», dijo Naranjo, quien como sobreviviente del tabaquismo, recomendó abandonar en su totalidad cualquier contacto con el humo del cigarrillo para evitar los daños y las consecuencias paralelas que provoca, al tiempo que apoya las iniciativas para incrementar el gravamen al tabaco y fortalecer los programas de asistencia a fumadores.
AUMENTO AL IMPUESTO
Luego que la Corte de Constitucionalidad resolvió reducir los impuestos al tabaco, varias organizaciones sociales se pronunciaron en contra de la medida; entre ellas, el Colegio de Médicos y Cirujanos de Guatemala (CMCG) desarrolló una propuesta para duplicar el precio de los cigarrillos, y así dirigir más fondos para programas médicos de apoyo a la población fumadora.
Actualmente, una cajetilla de 20 cigarros tiene un costo promedio de Q15.
Dora Oliva, vocera del Colegio de Médicos, lamentó que a nivel regional, en Guatemala se tenga la menor tasa impositiva fiscal para el tabaco, ya que únicamente se encuentra sobre la de Paraguay.
Una investigación realizada por estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de San Carlos y supervisada por el CMCG descubrió que pese a la aprobación de la Ley de creación de Ambientes Libres de Humo de Tabaco este hábito continúa en bares, restaurantes y hoteles.
El estudio concluyó en octubre del año pasado y fue llevado a cabo por medio de un análisis de las partículas suspendidas en el aire en los lugares antes mencionados, en cinco departamentos con alta circulación turística.
Por medio de un aparato, que cabe en la palma de la mano, se contabilizó el número de partículas contaminadas por el humo de tabaco; de esa manera se descubría si habían estado fumando dentro de los establecimientos o si lo estaban haciendo en lugares especiales dentro del local.
En las conclusiones se destacó que hay gente expuesta por el humo de segunda mano porque partículas contaminadas en los restaurantes, bares y hoteles. «Eso significa que las personas están expuestas a un ambiente insalubre», lamentó la vocera del CMCG.
Oliva afirmó que en algunos establecimientos todavía están incumpliendo la Ley, en el caso de los bares en Antigua Guatemala y Panajachel, y restaurantes de Guatemala y Quetzaltenango que permanecen insalubres.
«Nos están enfermando a la gente y el impuesto no da para cubrir ni la mitad de lo que se está gastando en curar la enfermedad, menos en proveer una alternativa para dejar de fumar», indicó
Pese a que «la gente que es consciente y que quiere dejar de fumar, no lo puede hacer por sus propios medios porque el tabaco es más adictivo que la cocaína y que la heroína, pero no le dan importancia porque es una droga aceptable a nivel social y cultural», dijo la experta.
Ante estos hallazgos, el Observatorio de Control de Tabaco hizo un llamado al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, para fortalecer las acciones de control de tabaco, a través de la contratación de inspectores en horario nocturno y a nivel departamental, para que puedan realizarse las inspecciones a los establecimientos públicos, en forma sistemática, para asegurar que la Ley se cumpla.
El doctor León Arango, presidente de la Asociación Nacional Contra el Tabaco lamentó que haya pocos inspectores asignados para la implementación de la Ley. También apoyo la iniciativa de Ley que se discutirá en los próximos días ante el Congreso de la República, que busca aumentar los impuestos a los cigarros para destinar más fondos a programas de apoyo y prevención al cáncer derivado del consumo de tabaco.
«El tema de impuestos se hace un tema urgente porque hay mucha gente que está con enfermedades, no solo estamos pagando la factura de la gente que fuma a nuestro lado o lo que estoy fumando, sino que la industria tabacalera no está dando los impuestos que le corresponden», lamentó el experto.
í“scar Naranjo
Afectado por el tabaquismo
La doctora Rossana Cifuentes, integrante del Colegio de Médicos y Cirujanos de Guatemala, afirma que lo más preocupante en los últimos años es el aumento de mujeres jóvenes fumadoras, porque la estrategia de las tabacaleras se ha enfocado en ese sector.
Según estimaciones de la Asociación Nacional contra el Tabaco, la edad para comenzar a fumar es cada vez más temprana
Se detectó que en menores de 10 años, corresponde un 3.2 % la población que comienza a esa edad a consumir cigarrillos y hasta un 25 % de 11 a 15 años, pero el grupo más grande es el de 16 a 24 años, que puede llegar hasta un 50 % .
Los daños son en muchas ocasiones irreversibles y la doctora Cifuentes asegura que entre las consecuencias principales se producen en los órganos blancos y se provocan en un 96 % al pulmón, porque es donde directamente llegan todas las sustancias tóxicas.