Ayer por la mañana vinieron a las instalaciones de La Hora los licenciados Amílcar Velásquez Zárate y Gloria Porras, Fiscal General y Secretaria General del Consejo del Ministerio Público, respectivamente, quienes expresaron que la visita que nos hicieran dos jóvenes investigadores el viernes pasado fue totalmente inconsulta y que el fiscal a cargo de investigar la denuncia que formuló Edgar Rosales, de Cohesión Social, no les consultó sobre la investigación que realizaba a personal de este diario.
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Ambos profesionales del derecho son actualmente, además de altos funcionarios del Ministerio Público, candidatos al cargo de Fiscal General y por supuesto que ninguno de ellos quería cargar con el guitarrón de haberse prestado para instrumentalizar una tonta campaña para amedrentar a los jóvenes reporteros que realizaron la investigación que permitió conocer el sitio donde se tabulaban todos los datos de los beneficiarios de Mi Familia Progresa. Se trataba, evidentemente, de una oficina pública por mucho que estuviera refundida en un oscuro lugar al que los empleados llegan diligentemente a trabajar aun en los fines de semana. El viernes mismo por la tarde recibí un telefonema del Fiscal General para expresarme su malestar por lo ocurrido y ofrecerme una investigación a fondo para determinar lo que había sucedido. Yo le comenté que tenía información de quién había presentado la denuncia y que la misma fuente me había informado que la señora Secretaria del Consejo del Ministerio Público había sido el enlace para ordenar la investigación. El licenciado Velásquez Zárate habló con doña Gloria Porras y le comunicó lo que yo le había dicho, por lo que la licenciada me llamó ya en la noche para decirme que ella tampoco tenía nada que ver y que deseaba visitarme para aclarar la situación. Convenimos en que la reunión sería ayer lunes a las nueve y media de la mañana y a la misma vino no sólo la licenciada Porras, sino también el licenciado Velásquez Zárate, coincidiendo ambos en que parte de lo que me habían dicho era cierto, es decir con relación a quien interpuso la demanda, pero no en cuanto a que ella, doña Gloria, hubiera sido el enlace para acelerar el envío de los investigadores. Y es que cualquiera que haya presentado una denuncia en el MP sabe que pueden pasar meses y muchas veces hasta toda una eternidad sin que la misma sea investigada. Nosotros sufrimos en La Hora un robo hace algún tiempo, cuando alguien se hizo pasar por agente de la policía privada que custodia a los blindados que recogen depósitos bancarios y se llevó las bolsas preparadas para entregarlas a ese servicio de traslados. Se hizo la denuncia respectiva y a estas alturas nadie ha venido para averiguar qué pasó. Los contrastes son evidentes y eso lo podemos comprobar todos los ciudadanos, por lo que si no fueron ni don Amílcar ni doña Gloria los que dieron instrucciones, y no tengo razones de peso para no creer en lo que me dijeron, alguien tiene que haber movido los hilos del poder para lograr que en tiempo que puede considerarse como un récord dado nuestro sistema de investigación penal, se movilizaran los investigadores para visitar la redacción de La Hora con el ánimo de averiguar la identidad de los reporteros que realizaron un trabajo para hacer público algo que querían mantener en secreto, es decir, la ubicación de la oficina en la que se procesaban los datos de Mi Familia Progresa. Ambos quedaron en comunicarme el resultado de la investigación y estaré esperando su informe.