Una nueva era para la salud mundial


Esta semana se inició en Ginebra, Suiza, la Asamblea Mundial de la Salud, AMS, máximo órgano de la Organización Mundial de la Salud, OMS, en la cual está previsto el debate de temas de gran interés para la salud de los pueblos del mundo.

Félix Loarca Guzmán

Uno de los principales desafí­os es reforzar los mecanismos de la salud para prevenir en forma efectiva una crisis mundial que podrí­a surgir de una pandemia de la gripe aviar. El primer paso hacia el establecimiento de una red internacional de seguridad de salud es asegurar que todos los paí­ses sean integrados en un sistema global y desarrollar un sólido esquema de salud común para toda la humanidad.

En los últimos meses, la OMS ha revisado el Reglamento Sanitario Internacional, RSI, que será implementado por todos sus miembros en julio de 2007. En ese contexto, todas las naciones tienen el deber de participar en la cooperación en materia de salud.

Pero uno de los problemas que se afronta en la actualidad es que existen áreas internacionalmente ignoradas como Taiwan, el norte de Chipre o el Sahara Occidental, por lo que ese reglamento serí­a inadecuado a los efectos de lograr una cooperación eficiente entre los expertos de salud del mundo y las autoridades locales de salud para el control de las enfermedades. También faltarí­an los canales formales para ofrecer las actualizaciones inmediatas, el análisis y confirmación de la epidemia y los informes de los progresos alcanzados.

Esta realidad demuestra que siguen existiendo brechas en el sistema mundial de salud, algunas de ellas atribuibles a diferencias de orden polí­tico como el caso de la China continental con Taiwan, razón por la que este último paí­s no ha sido incorporado como miembro pleno de la Asamblea Mundial de la Salud y por consiguiente de la OMS.

Sin embargo, queda la opción de que en esta oportunidad la AMS examine la petición de admitir a esa nación asiática con el estatus de observadora con lo cual se demostrarí­a que la salud no tiene fronteras abriendo la posibilidad para apoyar los esfuerzos mundiales destinados a alcanzar las metas de las Naciones Unidas y de la OMS de asistir a los desamparados.

En los últimos años, equipos médicos de Taiwan han viajado al exterior, trabajando con personal de salud local en una carrera contra el tiempo para brindar eficiente atención de salud y proteger los derechos de salud básicos de la población en tiempos de desastre y emergencia médica. Uno de los paí­ses beneficiados con esa cooperación ha sido Guatemala. El pasado mes de febrero, una misión de médicos taiwaneses brindó asistencia a más de 4 mil guatemaltecos de escasos recursos en varias comunidades rurales.