Una marea humana se manifiesta en el mundo por acuerdo climático justo


Unos manifestantes vestidos de payasos abrazan a uno de los policí­as que custodian la sede de la Cancillerí­a danesa en Copenhague. Posteriormente, las protestas se tornaron violentas. FOTO LA HORA: AFP ADRIAN DENNIS

Una marea humana alza la voz este sábado en 130 ciudades del mundo para reclamar un acuerdo justo, ambicioso y vinculante en la conferencia sobre el clima de Copenhague, donde se espera la afluencia de decenas de miles de manifestantes.


En todo el mundo, activistas se unieron a las protestas de Copenhague, como ésta, en la estación central del tren, en Rotterdam, Holanda. FOTO LA HORA: AFP ROBIN UTRECHTVista panorámica de las manifestaciones en Copenhague, que, según sus organizadores, alcanzaron las 30 mil personas unidas en la protesta. FOTO LA HORA: AFP ATTILA KISBENEDEK

La capital danesa acoge desde el pasado lunes y hasta el 18 de diciembre a los delegados de 193 paí­ses con la misión de alcanzar un acuerdo que entrarí­a en vigor el 1 de enero de 2013.

La región Asia Pací­fico, donde muchos paí­ses e islas son vulnerables al calentamiento global, dio el pistoletazo de salida con manifestaciones que en Australia llegaron a congregar a 50 mil personas.

En Sydney, Melbourne o Canberra, los manifestantes llevaban lazos azules para reclamar justicia. Manila optó por el rojo, en señal de alerta roja » sobre el clima, justificaba Ali Obusan, de Greenpeace Filipinas.

En Copenhague, las primeras concentraciones transcurrieron en calma.

Antes del mediodí­a (11h00 GMT) casi 7.000 personas, según periodistas, desafiaron el frí­o para reunirse ante el parlamento, de donde a las 13h00 (12H00 GMT) sale el cortejo que recorrerá 6 km hasta el Bella Center, donde se celebran las negociaciones.

Cerca de 3.000 personas, la mayor parte de ellas con chubasqueros azules celestes respondieron a una convocatoria de Amigos de la Tierra para formar «mareas azules» por «la justicia y por el clima».

Un manifestante, disfrazado de Papá Noel, advertí­a en Copenhague con una pancarta que el calentamiento va dos veces más rápido en el írtico: «Mi Rudoph (reno) ya no puede soportarlo».

«Toda la semana, hemos escuchado una serie de excusas de los paí­ses del Norte, responsables de la crisis ecológica», explicaba Lidy Nacpil, militante filipina de la Jubilee South Coalition en Copenhague. «Hoy tomamos las calles para pedir reparación de la deuda ecológica en favor del Sur».

Y es que el primer borrador de acuerdo de la cumbre ya suscitó roces considerables entre los paí­ses desarrollados y los emergentes. Además quedaron patentes las discrepancias entre los dos principales contaminantes del planeta: Estados Unidos pidió más esfuerzos a las grandes economí­as emergentes, y China exigió soluciones a largo plazo.

La policí­a danesa, que teme disturbios de grupúsculos extremistas, aún daba muestras de discreción por la mañana, pese a que los helicópteros de las fuerzas de seguridad daban vueltas sobrevolando la ciudad.

La policí­a anunció el viernes que esperaba a más de 50 mil manifestantes, pero las más de 500 ONG que organizan la protesta cuentan con hasta 80.000. Muchos vendrán en autocar o tren de las principales ciudades de Alemania o del Reino Unido, e incluso de Amsterdam.

El jefe adjunto de la policí­a, Per Larsen, advirtió a los eventuales alborotadores de que «hay lí­mites a no traspasar», en la cadena danesa TV2 News. El aviso va dirigido sobre todo al grupúsculo de extrema izquierda «Never Trust a Cop», que convocó una manifestación «anticapitalista» para las 13H30 (12H30 GMT) en el corazón de la ciudad.

Pero también está destinado al movimiento antiglobalización Climate Justice Action, que llama a la «desobediencia civil» y quiere «hacer ruido» bajo el lema «Cambien el sistema, no el clima».

La ví­spera se detuvo a 75 personas, entre ellas dos británicos y un francés que fueron expulsados este sábado.

La organización Oxfam consiguió que personalidades como la modelo danesa Helena Christensen, la cantante beninesa Angelique Kidjo y la ex alta comisaria de Naciones Unidas para los Refugiados Mary Robinson participaran en la iniciativa tomando la palabra durante la salida del cortejo.

Al final del dí­a el ex arzobispo sudafricano de Ciudad del Cabo Desmond Tutu participará en una vigilia con velas.

La jornada del sábado demuestra que por primera vez en la historia de la diplomacia climática, forjada en 1992 con la adopción de la Convención de la ONU, el movimiento antiglobalización se acercó a las organizaciones ecologistas.

VIOLENCIA Primeros incidentes


Un grupo de unos 300 manifestantes completamente vestidos de negro rompió vitrinas el sábado en el centro de Copenhague, tras el inicio de una manifestación sobre las negociaciones en curso sobre el clima, constató un periodista de la AFP.

Los jóvenes estaban enmascarados y portaban ladrillos y martillos. Unos 50 policí­as antidisturbios, totalmente equipados, se hallaban frente a ellos, aunque sin proceder a una carga.

El resto de los manifestantes –unos 30.000 según estimaciones policiales, 100.000 según los organizadores — se comportaban de forma pací­fica, aunque la tensión parecí­a palpable

Estos incidentes se produjeron menos de 30 minutos desde el inicio de la manifestación, que bajo forma de cortejo inició un recorrido de 6 km hasta el Bella Center, donde se celebran las negociaciones climáticas.

Los manifestantes reclaman un acuerdo justo, ambicioso y vinculante en la conferencia sobre el clima de Copenhague.

Copenhague acoge desde el pasado lunes y hasta el 18 de diciembre a los delegados de 193 paí­ses con la misión de alcanzar un acuerdo para luchar contra el calentamiento global, que entrarí­a en vigor el 1 de enero de 2013.