Una fiesta del pueblo


Un niño ataviado con un traje indí­gena y pintada su cara para simular una barba, es visto en el interior del Santuario.

Es el dí­a cuando a los niños se les viste con trajes indí­genas y se les pinta la carita para aparentar barba o maquillaje, es el dí­a cuando la Virgen Morena es venerada por el pueblo católico, y el Santuario de Guadalupe es adornado y cientos de miles de devotos la visitan para hacerle una petición, ofrecerle un agradecimiento o pedirle una bendición. Es el dí­a el en que se conmemora la Virgen de Guadalupe, también conocida como Virgen del Tepeyac, patrona de toda América.

Carlos Duarte
lahora@lahora.com.gt

Miles de personas visitan el Santuario para poder ver, pedirle o rezarle a la Virgen, y aprovechan también el poder fotografiar a sus hijos y degustar la comida tí­pica.El coro de la Iglesia se prepara para entonar los cánticos e himnos en honor a la Virgen Morena.El Sacerdote Arteta, párroco de la Iglesia de Pavoncito, dirige unas palabras a los feligreses durante la misa.El altar de la Iglesia Católica del Centro de Detención Pavoncito, es adornado con una manta que lleva la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Pero esta fiesta es conmemorada por todos, incluso los privados de libertad. En el Centro de Detención Preventiva Pavoncito, en Fraijanes, los reclusos celebraron una misa en honor a la Virgen de Guadalupe, en la Iglesia de la prisión.

Una imagen de la Virgen adorna el altar en donde el Sacerdote, César Arteta, habla a la población reclusa acerca de la redención de Dios, de como es necesario cambiar algunas en el páis pero antes de lograr eso, primero hay que hacerse un examen interno y ver si es necesario cambiar como persona, y como en los últimos dí­as se habí­a mencionado a Pavoncito por los hechos macabros y crueles que sucedieron hace algunas semanas (en Pavoncito, siete pandilleros que fueron trasladados de El Boquerón fueron decapitados por internos que se opusieron a dicho traslado), y que era necesario que los internos revisarán los hechos ocurridos y pidieran perdón a Dios por lo sucedido.