Una computadora famosa


Hací­a tiempo que no habí­a vuelto a leer acerca de la famosa computadora de Raúl Reyes, luego del ataque que provocara serios problemas entre Colombia y Ecuador. Es hasta hace poco que nuevamente se trae a colación la famosa computadora, ahora en referencia a los supuestos lazos entre las FARC y el presidente Correa. Como siempre, los medios parecieran que solamente tienen un ojo para ver. Y como siempre utilizan la visión de ese «un solo ojo», para crear la noticia y orientar la opinión pública hacia el lado que les conviene. Y viene al caso, por un nuevo trabajo del grupo de Executive Intelligence en el que se demuestra por enésima vez, el involucramiento y la responsabilidad de la corona británica en el negocio de la droga.

Carlos E. Wer

Y así­ como ayer publicaran las fotografí­as del encuentro entre Richard Grasso y Raúl Reyes en las selvas colombianas, mientras el primero acompañado del magnate de American On Line, visitaran a Reyes y al famoso Marulanda, en su invitación a «invertir en la Bolsa de Valores de Nueva York», demostrando la inmoral relación entre quienes producen la coca y quienes la comercian y distribuyen, creando no solamente el inmenso negocio (de trillones de dólares) que manejan, sino la cauda de destrucción y muerte que dejan a su paso.

 

El nuevo señalamiento de EIR, no es casualidad, sino producto de un trabajo de investigación llevado a cabo entre los más grandes, poderosos grupos que giran alrededor del proceso, en el que muestran estadí­sticas y gráficas sobre el cultivo y movimiento de esos grupos en varias regiones del mundo, especialmente en aquellas que se han colocado en ellas como más importantes. Ese es el caso de Afganistán, México y Rusia.

 

Junto a este trabajo de investigación, no podí­a faltar la campaña que llevan a cabo las organizaciones que giran alrededor del megaespeculador y agente financiero de la corona británica George Soros, en la búsqueda de convencer de que la verdadera solución al problema de las drogas, es legalizarlas. Hoy esa afirmación, va acompañada de la realidad (especialmente en los Estados Unidos en los que la mayorí­a de los Estados están «quebrados») de la imperiosa necesidad de los gobiernos de «hacerse de dinero» para tratar de contrarrestar los efectos de la crisis económica.

 

No puede tratarse ese tema, sino se hace memoria acerca de las guerras que condujeran los acorazados británicos y estadounidenses en contra de China, en las que se calificaran como «Las guerras del Opio».

 

Parte importante del trabajo, lo representa el reporte del Instituto Demográfico, Migración y Desarrollo Regional y el Movimiento Desarrollo de Moscú 2008, en el que se delinean propuestas para una nueva polí­tica rusa para Afganistán, basada en la promoción de desarrollo económico, que pueda ayudar a ese paí­s a abandonar el comercio de la droga, a través de un incremento en la relación con sus vecinos, entre los que se cuentan importantes proyectos de transporte, que permitan una mayor relación comercial con ellos.

 

Este trabajo, viene a enriquecer a aquellos que han tratado el tema, más desde un punto de vista totalmente distinto, ya que señala, acusa y demuestra los lazos entre el cultivo, comercialización y distribución de la droga, el sistema bancario responsable del lavado, las organizaciones «satélites» de la Fundación Soros y la Corona Británica, la que obtiene los mayores beneficios del negocio.

 

Los shows de la DEA y demás organizaciones de «combate al narcotráfico», son solamente «pantallas», para aparentar el combate al flagelo, cuando las estructuras de poder creadas en los Estados Unidos e Inglaterra manejan los verdaderos mecanismos de un negocio que no solamente representa dinero, sino el proyecto geopolí­tico de un Nuevo Orden Mundial, que en la práctica se derrumba ante la crisis económico-financiera. ¿Encontrarí­an en la famosa computadora, los lazos entre las profundidades de la selva y los centros financieros?