Una competición controvertida


FOTO LA HORA: ALEXANDER JOE

Una turista compra recuerdos en un puesto cerca de la casa de Nelson Mandela en Johannesburg, Sudáfrica.» title=»FOTO LA HORA: ALEXANDER JOE

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<p>La Copa de las Confederaciones, cuya octava edición comienza el domingo 14 de junio, en Sudáfrica, es probablemente la competición internacional más controvertida y tal vez la menos atractiva, ya que muchos equipos y jugadores no quieren jugarla.</p>
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FOTO LA HORA: CHRIS RICCO

El capitán italiano Fabio Cannavaro (izquierda) y el entrenador Marcello Lippi (derecha) posan con el jefe ejecutivo Danny Jordaan.» title=»FOTO LA HORA: CHRIS RICCO

El capitán italiano Fabio Cannavaro (izquierda) y el entrenador Marcello Lippi (derecha) posan con el jefe ejecutivo Danny Jordaan.» style=»float: left;» width=»250″ height=»161″ /><img decoding=

La controversia creció tras la muerte hace seis años en la penúltima edición de la Copa de las Confederaciones del camerunés Marc Vivien Foe.

Pese a que los médicos confirmaron que fue una muerte debido a un problema congénito del jugador, su fallecimiento contribuyó a aumentar la idea de que, en general, los futbolistas juegan una gran cantidad de partidos cada temporada, sobre todo en paí­ses como Inglaterra, España o Italia.

Los clubes europeos amenazaron en 2005 que podrí­an negar el permiso a sus jugadores a participar en una competición que, según su punto de vista, carecí­a de «pedigrí­».

Un jugador de la «Premier» inglesa que sea seleccionado para el Mundial 2010 y la Copa de las Confederaciones, jugará un centenar de partidos de gran presión en menos de cien semanas.

Europa, en general, se opone a la Copa de las Confederaciones, debido a problemas de calendario.

Las voces que con más fuerza se han levantado han sido como siempre las de los entrenadores de los clubes, como es el caso del español Rafa Bení­tez, del Liverpool.

«Los jugadores españoles tienen que ir a la Copa de las Confederaciones. Veremos cómo hacemos cuando regresen sin vacaciones. No podemos cambiar la situación. Tenemos que aceptarlo, pero siempre somos los clubes los que tenemos que adaptarnos», señaló el madrileño.

En el mismo sentido se levantó Pep Guardiola, el técnico del FC Barcelona, que ha conseguido que el volante Andrés Iniesta no vaya a la Copa de las Confederaciones, en un equipo que enví­a cuatro jugadores a Sudáfrica, tras una temporada demoledora en que ganaron Liga, Copa del Rey y «Champions».

Y es que España será uno de las selecciones más afectadas, ya que sus jugadores disputará el Mundial el año que viene sin haber tenido casi vacaciones en tres temporadas, al haber disputado y ganado la Eurocopa en 2008, jugar la Confederaciones en 2009 y por último llegará Sudáfrica-2010.

Pero, peses a las protestas europeas, la competición es positiva para el resto. Muchos paí­ses, entre ellos los latinoamericanos, donde se sienten más orgullosos por defender la camiseta de su nación, acuden encantados a jugar con sus selecciones.

Real Madrid no dejó a sus jugadores participar en la edición de 2003. En aquel torneo, Turquí­a aceptó participar después de que Italia, España y Alemania rechazaran la invitación, aunque el equipo otomano no llevó a sus mejores hombres.

Zinedine Zidane nunca ha jugado la Copa de las Confederaciones a pesar de que la selección francesa ganó la competición en las ediciones de 2001 y 2003 y ni siquiera Pelé, acusado en ocasiones de oficialista, está muy entusiasmado con la competición.

«Hay demasiados partidos en un corto espacio de tiempo en la Copa de las Confederaciones. Es demasiado duro para los jugadores. Se les exige cada vez más táctica y fí­sicamente y tienen poco tiempo después para recuperarse», afirmó hace cuatro años el brasileño.

Algunos campeonatos, como el español, el italiano, el inglés o el francés, tienen veinte equipos en la Primera División, lo que equivale a 38 partidos por temporada, sólo en esa competición; asimismo, galos y británicos tienen sobredosis de competiciones locales, con la Copa de la Liga, inexistente en otros lugares.

EMBLEMA OFICIAL Energí­a, diversidad y color


Diversidad y color, energí­a y vitalidad son las caracterí­sticas principales que resaltaron los diseñadores del emblema oficial de la Copa de las Confederaciones de fútbol de Sudáfrica-2009, a disputarse del 14 al 28 de junio en cinco ciudades sudafricanas.

El logo oficial para el también denominado «Festival de Campeones» fue creado por la agencia de diseño sudafricana Switch, informó el Comité Organizador del certamen.

En la concepción de la idea se pretendió ilustrar el camino de ífrica en su lucha por ser reconocido como un importante competidor de calibre mundial y destacar la faceta moderna de ífrica, que albergará por primera vez en su historia una Copa del Mundo en 2010.

Rojos, verdes, grises y amarillos intensos pintan unos gajos modernos de un cuarto de balón de fútbol, que intentan destacar la celebración en la que se dan cita las seis confederaciones de fútbol con sus mejores equipos en suelo africano.

Brasil, campeón sudamericano y defensor del tí­tulo conquistado en 2005; España, rey europeo; Irak, monarca asiático; Estados Unidos, ganador en la Concacaf; Nueva Zelanda, campeón oceánico; y Egipto, rey africano, sumados al campeón mundial 2006 Italia y el anfitrión Sudáfrica conforman el menú a degustarse en las sedes de Rustenburg, Tshwane/Pretoria, Mangaung/Bloemfontein, Nelson Mandela Bay/Port Elizabeth y Johannesburgo.

«La idea y el modo en el que se ha realizado el emblema oficial nos gustó enormemente y, sin duda, será una espléndida tarjeta de visita para la Copa FIFA Confederaciones 2009. No nos cabe duda de que este torneo emulará la enormemente exitosa Copa FIFA Confederaciones 2005, que fue un maravilloso preludio de la Copa Mundial de la FIFA en 2006», comentó el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, cuando se desveló el logo a fines de 2008.

PRESIDENTE «Listos para hacer historia»


El presidente sudafricano, Jacob Zuma, declaró este miércoles, al recibir el trofeo de la Copa de las Confederaciones, que su paí­s está listo para hacer historia ganando esta competición de fútbol, que arranca el domingo en Sudáfrica.

«Es uno de los indicios más importantes de que en el 2010 se juega aquí­, la Copa está acá. No puede irse y jugarse en otro lugar que no sea Sudáfrica», manifestó el presidente Zuma tras recibir el trofeo de manos del secretario general de la FIFA, Jérí´me Valcke.

«Por primera vez en la historia del continente estamos listos para escribir la historia, para que se quede aquí­», agregó el primer mandatario, confiando en la victoria final de su selección nacional, los «Bafana Bafana».

«Todos los apoyamos», comentó Zuma al responder preguntas de diputados sobre su primer discurso sobre el estado de la nación, pronunciado el 3 de junio.

En medio de un clima distendido, el presidente Zuma jugó delante de las cámares de televisión con un balón de fútbol, que le habí­a ofrecido el secretario general de la FIFA, en el parlamento de Ciudad del Cabo (sudoeste).

Sudáfrica, España, Irak, Nueva Zelanda, Italia, Brasil, Estados Unidos y Egipto se disputarán el tí­tulo de la Copa de las Confederaciones del 14 al 28 de junio, en lo que sirve de ensayo general para el Mundial-2010, que tendrá lugar en tierra africana por primera vez en la historia.