El Bayern de Múnich arrasó anoche las esperanzas de un Basilea que no demostró haber sido el verdugo del Manchester United en la fase de grupos. La enorme actuación del tridente bávaro acabó en una auténtica humillación (7-0).
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El Bayern de Múnich es uno de los candidatos a ganar la presente edición de la Champions League, cuya final, precisamente, se juega en su feudo, el Allianz Arena. El bloque de Jupp Heynckes, a grandes rasgos, está compuesto por una plantilla de nivel medio, con jugadores de una calidad muy parecida a la de los Olympique de Lyon, Olympique de Marsella, Benfica y Bayer Leverkusen.
Estos equipos, al igual que el cuadro bávaro, han estado en los octavos de final de la máxima competición europea pero, a diferencia del Bayern, no son favoritos para levantar el trofeo de dicha competición. De hecho, Leverkusen y Lyon ya se han quedado en la cuneta. Marsella y Benfica, por su parte, sin ser claros candidatos al título, estarán en el bombo del próximo viernes.
¿Qué tienen los muniqueses que no tengan lioneses y lisboetas para ser candidatos al título? Sin lugar a dudas, uno de los mejores tridentes ofensivos del fútbol mundial. Franck Ribéry, Arjen Robben y Mario Gómez no solo destacan por su calidad técnica individual por separado, sino que son tres futbolistas que cuyos puntos fuertes se complementan a la perfección sobre el terreno de juego.
El primer secreto del éxito de este tridente se llama ‘doble R’. Robben y Ribéry no son extremos cerrados en banda, sino que también tienen el recurso de sorprender tirando la diagonal hacia el centro en busca del arco rival, motivo por el cual Heynckes les coloca a banda cambiada de su pierna buena en el esquema de la escuadra alemana, que tiene la gran ventaja de poseer a uno de los mejores extremos zurdos y a uno de los mejores extremos diestros del panorama futbolístico mundial.
Mario Gómez, la guinda del pastel
Ante esta situación, gana protagonismo el capitán y lateral derecho Philipp Lahm, y también Rafinha, que profundizan la banda derecha cuando los dos extremos juegan banda cambiada, puesto que el holandés, con una pierna diestra casi inédita, no tiene el recurso de llegar a línea de fondo que sí tiene Ribéry, que posee más destreza en su pierna mala.
El segundo secreto es la figura de Mario Gómez. El ex del Stuttgart encaja como anillo al dedo en la ‘doble R’. Gómez es un ‘tanque’ de 1,90 metros y es la pieza que necesita el Bayern para complementar la tarea de velocistas que ejecutan Robben y Ribéry, sobre todo el segundo, que no es tan autónomo en su juego como el primero.
De los siete goles que el Bayern le endosó anoche a un Basilea que no fue ni la sombra de lo que vimos en el partido de ida, cuatro tantos fueron del ariete de origen granadino, que ayer demostró una vez más que es uno de los mejores delanteros rematadores del mundo. Tres de los cuatro fueron idénticos: asistencia del Scarface galo y remate del internacional alemán al primer toque.
Una cierta analogía con el Nápoles
Las aportaciones de estos tres jugadores y su compenetración son vitales para el segundo equipo clasificado de la Bundesliga. Ribéry parece haber dejado a un lado la inestabilidad de su carácter, Robben mostró su compromiso con el equipo anotando anoche dos dianas y Mario Gómez se encuentra en el momento más dulce de su carrera situado como máximo realizador de la Liga alemana esta temporada y segundo en la Champions con 10 goles, dos menos que Messi, en siete encuentros.
Este salto de calidad en la zona de ataque le equiparan a un elenco como el Nápoles que, sin tener un once inicial de ensueño, cuentan con un tridente (Marek Hamsik, Edinson Cavani y Ezequiel Lavezzi en el caso de los italianos) que tiene que darles motivos de sobra para aspirar a alcanzar la gran final de Múnich y meterse entre los Real Madrid, Barcelona, Milan o el propio Chelsea, que tendrá que obrar este noche una gran remontada si no quiere quedar fuera ante los napolitanos.
Goleada
Mario Gómez anotó cuatro goles y Bayern Munich aplastó ayer por 7-0 al Basilea para remontar su serie y avanzar a los cuartos de final de la Liga de Campeones.
Bayern se impuso con un marcador global de 7-1, tras perder 1-0 en el partido de ida en Suiza, y mantuvo vivas las esperanzas de disputar la final en su estadio el 19 de mayo.
«Aún tenemos grandes ambiciones», dijo Gómez. «No hemos hecho nada todavía», agregó.
Arjen Robben abrió la cuenta a los 10 minutos y le dio el pase a Thomas Mueller para el segundo a los 42. Gómez marcó el tercero justo antes del entretiempo.
Franck Ribery armó las jugadas para los tres siguientes goles de Gómez: una volea a los 50, un cabezazo a los 61 y un potente remate a los 67. Robben completó la goleada a los 81.
«Es amargo porque a uno nunca le gusta perder tan abrumadoramente», dijo el director técnico de Basilea Heiko Vogel, un ex entrenador joven del Bayern. «Pero también fue merecido, porque Bayern jugó en un frenesí», señaló.