Ocho personas murieron en España y una en Francia por un temporal de viento con ráfagas de hasta 150 km/h, entre ellas cuatro niños que perdieron la vida hoy al derrumbarse un recinto deportivo cerca de Barcelona.
Los hechos ocurrieron en Sant Boi de Llobregat, cuando se hundió el techo de un pabellón anexo a un campo de béisbol en el que entre 20 y 30 menores se habían refugiado del viento.
Jaume Bosch, alcalde de Sant Boi, afirmó en declaraciones a la emisora de radio Catalunya Información que los muertos eran menores de entre 9 y 12 años.
«Parece ser que el techo se ha desplazado y que una parte de la pared se habría caído», explicó una portavoz del gobierno catalán.
El norte de España y el sudoeste francés están siendo azotados desde el viernes por un violento temporal procedente del océano Atlántico. Los servicios meteorológicos españoles pronostican que el temporal durará hasta este sábado por la noche.
En Galicia (noroeste), un sargento de la Guardia Civil murió al caerle un árbol cuando dirigía el tráfico, dijo un portavoz de la institución policial. En esa misma región, murió uno de los seis marineros de la tripulación de un carguero portugués que tuvo que ser rescatada cuando peligraba el barco.
En Alicante (este), un hombre murió aplastado al caerle un muro, lo mismo que le ocurrió a una mujer el viernes en Barcelona.
El temporal causó numerosos problemas en los dos países vecinos, desde el corte de numerosas carreteras a la interrupción de tráfico aéreo y ferroviario, además de cortes de electricidad que afectaron a miles de personas en España y a más de un millón de hogares franceses.
Un portavoz de AENA, la autoridad aeroportuaria española, explicó que hay retrasos y anulaciones de vuelos en varios aeropuertos del norte del país, como Bilbao, San Sebastián, Pamplona e Ibiza, en el archipiélago mediterráneo de las Baleares.
El ministerio de Interior español aconsejó no salir a las carreteras excepto en caso de extrema necesidad, y no ir a las playas.
En Francia, un conductor que circulaba por una pequeña carretera del sudoeste murió al caer un árbol en su coche y un bombero resultó gravemente herido por el mismo motivo.
Según Météo-France, el instituto meteorológico francés, se trata de un temporal de una «magnitud poco corriente» y de una «intensidad comparable» al que azotó Francia en diciembre de 1999, matando a 92 personas y causando daños materiales.
Al sur de Burdeos no circulaba ningún tren por los numerosos árboles que habían caído sobre las vías férreas, informó un responsable de la compañía nacional de ferrocarriles SNCF, según el cual las condiciones de circulación «seguirán siendo aleatorias» durante todo del día.
Las perturbaciones también podrían afectar a los transportes marítimos. Cerca de las costas del golfo de Vizcaya, la tormenta provocará crecidas de hasta nueve metros, según Meteo France.