Ayer, en medio de las informaciones centradas en la toma de posesión del nuevo Presidente de los Estados Unidos, se publicó la noticia de un intento de linchamiento en Taxisco, Santa Rosa, derivado de un accidente de tránsito. En realidad ese es uno de los grandes riesgos que se corren en Guatemala, porque un percance de tránsito, en el que no es fácil definir la responsabilidad, puede dar lugar a que una turba fuera de control linche a un conductor.
Las condiciones de inseguridad vial en Guatemala son tremendas y por lo tanto no es exagerado decir que cualquier automovilista se encuentra expuesto y en grave riesgo de una situación similar. En este caso el conductor tuvo la suerte, acaso por ser miembro de la SAAS, de gozar de una eficiente protección policial que le salvó la vida, aunque la turba destruyó el vehículo pegándole fuego. Sin embargo, los antecedentes indican que la probabilidad de que se pueda controlar a una turba enardecida y agitada por los gritos de unos cuantos pobladores son mínimas y que una vez desatada esa ira incontenible e irracional, generalmente los señalados no tienen forma de salvar la vida.
Es imperativo que se apliquen sanciones a quienes reaccionan de manera tan desproporcionada y que se haga con rapidez porque el ejemplo se propaga. Ya es común ver que los taxistas, cuando se ven involucrados en algún accidente, de inmediato llaman a sus colegas vía telefónica y en poco tiempo se reúnen en cantidad suficiente para intimidar a la otra parte. Lo mismo hacen los motoristas que se dedican a reparto, puesto que algunos de ellos tienen comunicación vía radio y convocan rápidamente a sus compañeros para agredir y amenazar a otros automovilistas.
La anarquía es intolerable, pero cuando pone en riesgo la vida de personas pacíficas expuestas, como todos, a un accidente vial, el Estado tiene que actuar de inmediato para restablecer el orden. Ese intento de linchamiento, más los abundantes casos en los que taxistas y motoristas amedrentan a conductores particulares, obliga a actuar con rapidez y eficacia.