El nombramiento del Canciller, que ha sido anunciado para el excandidato y expastor Harold Caballeros, es uno de los principales puestos a consideración para el próximo gobierno y en el que se podrán medir con claridad los resultados que se logre. Hay asuntos que son fundamentales y entre los que se puede destacar el movimiento de la demarcación fronteriza de parte de México, la coordinación de bloque de naciones en combate al crimen organizado, la participación en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y, el más importante, el tema de los migrantes en el exterior.
El actual canciller deja sobre la mesa una infinidad de temas que tienen que ser atendidos con las verdaderas intenciones del puesto. La Cancillería y el Servicio Exterior en sí, merecen estar a la altura de las situaciones que enfrenta el país.
En el tema del Consejo de Seguridad, será una buena oportunidad para que Guatemala pueda demostrar, principalmente, ante los miembros permanentes, que somos un país capaz de diseñar líneas definidas en el área temática. El gran riesgo, es caer en solo jugar el papel de endoso de las políticas que le interesan a algunas potencias pero que no nos benefician en nada o que nos traicionan en nuestra historia.
Pero el tema más importante es el de los migrantes. Y es bueno que el canciller Caballeros se considere amigo de Sarah Palin, exgobernadora de Alaska, porque entonces debe estar completamente al tanto del diseño estratégico que los moralistas de la política, protectores de las corporaciones y que odian a los inmigrantes en Estados Unidos tienen listo para la futura contienda electoral. Ella, como lideresa que ha sido del Tea Party, le podría dar información a Caballeros para que estemos enterados a tiempo de la ruta que tomarán para planteamientos como los que en Arizona han tipificado a los hispanos como, prácticamente, animales de caza. Lástima que no pudo conseguir un contacto con un poco más de brillantez. Ahora solo faltaría que otro ministro escoja a Rick Perry, gobernador de Texas y con un amplio repertorio de vergonzosos eventos, para que le ayude a memorizar discursos.
La campaña electoral en Estados Unidos es un punto fundamental en el tema de nuestros compatriotas que se rajan la espalda trabajando para mantener la catastrófica estructura social chapina. Ojalá se aproveche todo lo que se oferte en ese período electoral entre demócratas y republicanos sobre la reforma migratoria para beneficio de esos sacrificados chapines que se van a generar las remesas. Ojalá no vayamos a compartir bonitas ideas con los radicales que se somatan el pecho pero nos quieren ver a los hispanos en EUA con un blanco en la cabeza.
Que la suerte acompañe al Canciller y que sus acciones demuestren compromiso con el país aprovechando sus relaciones con los enemigos de nuestros migrantes.
Minutero:
Cuidado Canciller
con falsa moralista
volvemos al ayer
poniendo el trasero a la vista