Un recuento de daños


Ya cuando las aguas dejan de estar turbulentas, se mueven, sí­, pero ya no con la intensidad de hace dos semanas, bien valdrí­a la pena poner la mente frí­a y ver qué lecciones se han aprendido hasta el momento. – Ninguna, dirá alguien por allí­. Yo dirí­a que hay un instructivo oportuno para reflexionar y poner sobre la mesa nacional las reacciones vertidas desde el mero punto de ebullición social.

Eswin Quiñónez
eswinq@lahora.com.gt

PODER TRAS EL PODER. Creo que esas fuerzas que mueven hilos detrás de la cara visible del Gobierno -poder paralelo, como es reconocido-, dejó ver su silueta pintada de rojo sangre; apareció como suele hacerlo, enviando un mensaje que en este paí­s las cosas se resuelven a punta de pistola. Y sea quien sea el que no se ponga firme ante el sistema corrupto ha de firmar o ha firmado ya sentencia de muerte. Entonces, las cosas no han cambiado mucho.

SIN PROTECCIí“N. Algo que se ha venido a confirmar en este clima es el debilitamiento institucional y la incapacidad de brindar las satisfacciones necesarias para la ciudadaní­a. Es decir, desde que asumió la actual administración, hace un poco más de un año, tuvo dudas sobre su talento para gobernar, sin embargo, esas dudas ahora están convirtiéndose en frustraciones peligrosas, pues aunque para la salud del paí­s y la «democracia» no vale la pena que se saque a la fuerza a quienes nos gobiernan, creo que la fiscalización social ahora debe ser un nutriente necesario para exigir el cumplimiento de una administración de un Estado ahora mismo sostenido por unos débiles hilos.

REACCIí“N SOCIAL. Aparte de los acarreos y de los liderazgos surgidos con oportunismo evidente, hay entre lí­neas una aparición atí­pica de una masa, quizá escondida o marginada. Es cierto que el camino que tomó la denuncia que grabó el Dí­a de las Madres el abogado Rosenberg ha ido más a la fractura social, también es cierto que el sentimiento que llenó la boca de un buen porcentaje de la población ha sido el clamor por la justicia. La presencia de los jóvenes de clase media y alta con atuendos blancos es saludable, siempre y cuando no sigan siendo encaminados hacia intereses de esos particulares sedientos de poder.

LA BRASA CALIENTE. Se reafirmó la presencia de la CICIG en el paí­s. Una comisión a la que hasta sus detractores le han dado el beneficio de la duda. El jurista español tiene en sus manos una brasa caliente y que de acuerdo con los resultados que obtenga logrará consolidar esa lucha, urgente y necesaria para el paí­s, contra la impunidad.

NEGOCIOS RAROS. Cada gobierno tiene su válvula de escape que sirve para devolverle favores a sus benefactores; y sin realizar acusaciones, porque al final, serán las investigaciones las que esclarezcan si hubo negocios anómalos, el actual escándalo vino a sembrar la duda, incluso hasta en quienes son simpatizantes de la actual administración de gobierno, y es que en todas partes se cuecen habas.