UN MURITO CHAPíN EN LA FRONTERA.


Un gringo que estaba tratando de demostrarnos que la Tierra se está calentando dispuso nadar en las aguas esquimales del norte. Así­ lo hizo. Nadó en las aguas en donde hasta hace pocos años no se podí­a nadar porque eran extremadamente frí­as, pero que ya se están calentando.

Dr. Carlos Pérez Avendaño

Me lo contó Carmen Elena, mi hija, que ella lo habí­a visto hace pocos dí­as en la tele. Era como una manera más fehaciente de demostrar al mundo que los polos se están calentando, los glaciares se están derritiendo y los niveles del agua de nuestros salados mares y océanos se están elevando.

El Dr. Jeffrey D. Sachs, Director del Instituto de la Tierra, Universidad de Columbia (Earth Institute, Columbia University) expone en la revista Scientific American los efectos que el calentamiento tendrá, entre otras cosas, sobre la migración de poblaciones.

Es que el calentamiento también derretirá la nieve de los picos de las sierras que es la fuente de agua dulce para muchí­simos rí­os y, naturalmente, fuente de vida para millones de terrí­colas, pero, así­ como vamos, se acabará la nieve de los penachos y consecuentemente se irán acabando los rí­os. Total, menos agua dulce y se resecará la Tierra, y más agua salada que principiará a inundarnos. Y vendrán incontrolables huracanes y sequí­as. A ello, el Dr. Sachs, recordando a Katrina, le llama El Efecto Nueva Orleáns.

La escasez de agua dulce en los rí­os Ganges de la India y el Amarillo de la China será de las áreas más castigadas en el mundo, lo cual se ha agravado aún más debido a la increí­ble cantidad de pozos de donde se bombea el agua de la capa freática. Así­ como ya sucede aquí­ en Guatemala.

Todo esto obligará a emigrar a multitudes de gentes que ahora viven en las costas y que buscarán áreas con mayor altitud; sobre todo aquellas en donde hay montañas verdes y que como en nuestro altiplano, generan agua por sus bosques húmedos. Estas poblaciones no dependen de los picos nevados que ahora están en peligro de extinción.

¿Será que los gringos de las áreas desérticas de Arizona, Nuevo México y Texas se verán obligados a emigrar hacia el sur para asentarse en Chihuahua?

¡!Quién iba a decir que ese muro que levantaron los gringos al sur de su frontera para evitar que los mexicanos indocumentados se metieran a su territorio probablemente le servirá a los charros para ahora impedir que sean los gringos los que se metan indocumentados a sus ejidos¡! Ya hace mucho calor y cada dí­a hará más!! Urge que ya no se importen carros, que se use más bicicletas y motos, que se prohí­ba que los madereros deforesten nuestras montañas, urge que se siembre más árboles, que se perforen menos pozos, y que nuestro nuevo Ministro de Comunicaciones Francisco Unda construya, en la frontera de San Marcos y Huehuetenango un muro, un murito, una paredita, aunque sea de caña y adobe, para impedir que nuestros vecinos del norte se metan indocumentados, a las tierras de nuestro Altiplano.