Un mundo que se desgrana


El aumento de los precios de los alimentos podrí­a alcanzar el 15 por ciento, ante las constantes alzas de los precios internacionales. En la gráfica, una vendedora de pollo, uno de los productos

Desde el año pasado, se ha visto un imparable incremento en los precios de los productos, especialmente los alimenticios y los energéticos. Por supuesto, siempre hay alzas año con año. Pero en un perí­odo relativamente breve, algunos productos se han multiplicado en dos o tres en su valor.

Mario Cordero
mcordero@lahora.com.gt

Explicaciones van y vienen, y, al menos, todas parecen concordar en las causas, mas no en las estrategias para aminorarlas. En esta semana, la Dirección General de Investigaciones (Digi) de la Universidad de San Carlos de Guatemala, presentó un informe, titulado «Crisis mundial de granos básicos», en el cual identifica gran parte del fenómeno que hace que la carne, la leche, la harina, las tortillas y el aceite, se estén encareciendo.

Aumentos

Según las cifras de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de la ONU (FAO, por sus siglas en inglés), refieren que hasta el 2006, las alzas eran relativamente leves; sin embargo, en el 2007 hubo un cambio abrupto.

La carne, los lácteos, los granos básicos, los aceites y grasas, y el azúcar, aumentaron en su precio en dos o hasta en tres veces.

El í­ndice de precios, un indicador de la FAO, se ubicaba en el 2000, en 93. Para el primer trimestre de este año, el í­ndice se encontraba en 220. El año pasado, terminó en 157. Es decir, en este año ha aumentado en más del 40 por ciento.

Los productos que más han sufrido variación en aumento, son los granos básicos; entre éstos, los más afectados son el trigo (147 por ciento), la soya (113 por ciento) y el maí­z (105 por ciento), con relación a hace un año.

Causas

Pero, ¿qué causa todo este aumento? Desde el año pasado, se habla de las sequí­as que han azotado, sobre todo a Europa, con las cuales se ha perdido gran parte de la cosecha de trigo. El proceso de desertificación es un problema que desde hace cinco años se ha incrementado y ha mostrado niveles mayores que en los últimos 50 años.

El encarecimiento del petróleo y el auge de los biocombustibles, también forman parte de la explicación.

Sin embargo, poco interés se le ha dado a la dinámica en los mercados. Por ejemplo, de acuerdo con el referido informe de la Digi, también se explica por la inclusión al mercado mundial de paí­ses como China, India y Rusia, los cuales ofrecen una fuerte demanda. Pese a esto, no es del todo válido hablar sólo sobre demanda, ya que estos paí­ses también aportan con su enorme producción.

Pero, al menos, sí­ da pistas sobre otro factor del encarecimiento, y es que el factor globalizante de la economí­a unifica las demandas.

«Antes de la globalización, el abastecimiento se resolví­a al interior de cada paí­s; pero ahora al integrarse los mercados se unifica la demanda, la disponibilidad, los déficit y los precios», describe el citado informe.

Modelo resquebrajado

La apertura arancelaria, impuesta por un modelo neoliberal, auspiciado por los tratados de libre comercio, propiciaron que el mercado no pudiera cuidar la voracidad de las demandas. Ante un mercado «libre», esta crisis alimentaria no ha podido ser combatida.

El informe cita, por ejemplo, el caso de Europa, que se negó a eliminar subsidios y aranceles proteccionistas, a pesar de que ífrica se los solicitó, a fin de que se frenara el hambre en el continente negro. Hoy dí­a, la Unión Europea anunció que eliminará las barreras a la importación de cereales, y hasta habla de eliminar subsidios.

Ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), se han adquirido compromisos para mantener libre de aranceles los modelos de importaciones, pero nada se dice sobre los aranceles a la exportación.

Y es precisamente eso lo que han hecho paí­ses como China (que impuso aranceles entre 5 y 25 por ciento a materias primas); otros más tajantes, han prohibido la exportación, como India de la leche en polvo; Rusia, Argentina y Kazajstán, de cereales; Camboya, Vietnam, Brasil y Bolivia, arroz.

Estas restricciones, hacen pensar en un mercado que busca nuevos modelos, ya que el prevaleciente se resquebrajó bajo estas polí­ticas de «arancel cero».

Consecuencias

Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la crisis es la mayor sufrida en 45 años, debido al encarecimiento acelerado y continuado de productos. Poco podrá hacer este organismo, ya que con su mismo presupuesto apenas comprarí­a el 40 por ciento de alimentos que adquirió el año pasado.

Para el caso de Latinoamérica, según la FAO, se está produciendo un 40 por ciento más de alimentos de lo que necesita; sin embargo, este dato no es garantí­a, puesto que el 10 por ciento de la población padece hambre. Esto supone que gran parte de la producción está destinada para mercados externos.

Según la CEPAL, el aumento de precios en la región, que en promedio suma un 15 por ciento, elevarí­a a 15 millones el grado de indigencia, mismo número que se espera que de las capas medias se trasladen a condiciones de pobreza.

índices de precios mundiales


Producto (2000) (2006) (2008)

índice de precios (93) (127) (220)

Carne (100) (115) (133)

Lácteos (106) (138) (276)

Granos (87) (124) (284)

Aceites (72) (117) (285)

Azúcar (105) (190) (169)