El jugador turco del Real Madrid, llegado el pasado verano pero que todavía no ha podido debutar, tiene el alta médica y podría jugar ante el Betis.
El reglamento impide hacer fichajes entre septiembre y enero, pero la noticia que ha recibido el Real Madrid esta semana se parece mucho a la llegada de un refuerzo: Nuri Sahin, anunciado como jugador merengue en mayo, está totalmente recuperado de sus problemas en la rodilla, ha recibido el alta médica y, por fin, está a disposición de José Mourinho .
Evidentemente, después de tanto tiempo sin jugar (recordemos que se perdió los últimos partidos de la Bundesliga por esta misma lesión) Sahin deberá someterse a una especie de mini-pretemporada y ponerse en forma antes de comenzar a entrar en las convocatorias (se habla de que podría formar parte de la expedición que reciba al Betis). Un caso similar al de Altintop, que también llegó lesionado y debutó hace solo unos días, ante el Ajax, pero con una salvedad notable. Sahin llegó con la vitola de futuro titular.
Durante toda la temporada pasada existió un debate abierto dentro del madridismo relativo a la falta de calidad en la medular merengue. Xabi Alonso es un organizador de juego sin parangón, campeón del mundo con España… pero está solo en esa labor. Mourinho siempre coloca a su lado futbolistas del corte de Lass o Khedira, este curso con la variante de Fabio Coentrao, olvidándose por completo de Granero.
De ahí que el fichaje de Sahin hiciera pensar al sector más crítico que tal vez Mourinho iba a modificar un poco su planteamiento colocando a otro jugón en la sala de máquinas. Se especuló incluso con la posibilidad de que cambiaría el dibujo a un 4-3-3 más parecido al del Barí§a, para colocar a Alonso, Sahin junto con un tipo más trabajador. Aunque también podría mantener el doble pivote con el español y el turco en la manija.
Sea como sea, y después de la larga espera, ha llegado el momento de saber qué se esperaba en Chamartín de Sahin cuando fue firmado. Y, lógicamente, también de comprobar qué es capaz de aportar el ex del Borussia Dortmund. Sahin vino con el cartel de ser un jugador técnico, hábil con el balón en los pies y también de buen despliegue físico, además de ensayar con éxito el remate desde lejos. Pero no siempre es fácil demostrar en un equipo como el Madrid las virtudes que se atesoran.
Ni aunque se hubiera estrellado el avión
El exjugador del Real Madrid asegura que se sintió «humillado» por el trato que le dispensó José Mourinho y por las formas que empleó cuando se dirigía a él.
Pedro León se desahogó anoche tras su paso por El Larguero de la Cadena SER. Y seguramente tenía todo el derecho a hacerlo. Su paso por el Real Madrid resultó un completo calvario, especialmente desde enero, cuando tras disputar un partido de Copa contra el Levante desapareció de las convocatorias de José Mourinho. Sin embargo, no fue aquel día cuando fue sentenciado: «Se habló mucho de ese partido pero no pasó nada», dijo.
En realidad, el de Mula no sabe a ciencia cierta por qué su entrenador le cogió tanta manía, lo que sí sabe es que podría haber utilizado unas formas más suaves de dirigirse a él antes que gritar a los cuatro vientos, por ejemplo, que no era ni Zidane ni Maradona: «Me dolieron esas palabras de Mourinho. Más que el contenido me molestaron las formas. Se puede decir lo mismo pero con mejores formas», señaló.
El extremo reconoció sentirse «humillado en el Real Madrid» y dejó una frase realmente impactante que al parecer le ‘soltó’ Mourinho para dejarle claro lo poco que contaba con él: «Si se estrella el avión del Real Madrid y tú estás en casa, tampoco jugarás el próximo partido». Concluyente. Además, reveló por qué el preparador portugués no le dejó ir al Chelsea en invierno: «Mourinho me aseguró que no jugaría en el Chelsea, pero Mourinho no era el entrenador del Chelsea, lo era Ancelotti».
Lógicamente, no todo fue malo para Pedro León en Chamartín, e incluso catalogó a Valdano, Pardeza y Butragueño como «personas diez». Pese a los malos ratos, Pedro León consiguió permanecer en silencio mientras era jugador del Real Madrid, no decir nunca una palabra más alta que otra, no perder los nervios y atacar a los que le atacaban. Sin embargo, ahora que ha vuelto al Getafe, está en todo su derecho de desfogarse. Qué menos…