Los laboratorios muestran un aumento de interés por las vacunas, un mercado de prevención de la enfermedad en plena expansión y con sólidas perspectivas debido al miedo a las pandemias y al interés de los gobiernos en recortar sus gastos de salud.
«El mercado mundial de las vacunas ya no es un subsector de la farmacia, sino que vive una gran expansión y es el segmento más dinámico dentro de los productos farmacéuticos», explicó el gabinete Alcimed en un estudio.
«El crecimiento es de más del 10% en ritmo anual y se mantendrá en los años venideros», se felicitó esta semana Jacques Cholat, presidente del número uno mundial del sector, Sanofi Pasteur, durante el anuncio de la construcción de una fábrica de vacunas antigripales en el sur de China, cerca de Hong Kong.
Según el grupo francés, el mercado, que crece dos veces más rápido que el de medicamentos, se multiplicará por dos de aquí a 2016 y llegará a 22.000 millones de dólares.
La investigación y producción de las vacunas es cara pero los laboratorios tienen al menos la ventaja de que no serán copiados por los fabricantes de genéricos.
Además, la vacuna interesa más a los gobiernos, que luchan contra la explosión de sus gastos en salud.
Por ejemplo, en Estados Unidos, cada dólar invertido en vacunas para niños contra nueve enfermedades permite ahorrar seis dólares en gastos de salud, según cálculos del año 2001 divulgados por el gobierno estadounidense.
Además, los «miedos relativos al bioterrorismo y a una pandemia de gripe provocaron una nueva ola de inversiones públicas para las vacunas», explicaron expertos del gabinete PriceWaterhouseCoopers (PWC) en un estudio reciente.
Así, en Estados Unidos se almacenan vacunas contra la gripe aviar, un campo para el que la instalación de Sanofi Pasteur en China, donde podría comenzar una posible epidemia, es crucial.
Al mismo tiempo, el mercado de la prevención es inmenso: el Sida, la malaria, que causan millones de muertos en todo el mundo, el Alzheimer, la drogodependencia, la hipertensión o la adicción al tabaco son campos en los que las investigaciones para lograr una vacuna futura siguen avanzando.
Un campo interesa particularmente a los investigadores: el de la oncología. El laboratorio estadounidense NorthWest Biotherapeutics fue autorizado este año por Suiza a comercializar la primera vacuna contra le cáncer de cerebro.
En 2006, Sanofi Pasteur MSD, filial europea de Sanofi Pasteur, y el estadounidense Merck, lanzaron Gardasil, vacuna contra le cáncer del cuello del útero, en toda la Unión Europea.
Los laboratorios, atraídos por estas perspectivas enormes, se introducen cada día más en el sector de las vacunas. Por ejemplo, el líder mundial de la fabricación de medicamentos, Pfizer, compró el laboratorio especializado en vacunas PowerMed en 2006.
Otros refuerzan su presencia, como AstraZeneca, que compró MedImmune, uno de los diez mayores laboratorios de biotecnología del mundo por 15.600 millones de dólares, o Novartis, que adquirió el estadounidense Chiron por 5.000 millones de dólares.