Un enemigo silencioso


Miles de mujeres mueren anualmente en el mundo por cáncer de mama, enfermedad que de no detectarse a tiempo puede provocar la muerte.

El mes de octubre es considerado el mes de prevención de cáncer de mama a nivel mundial, el cual afecta en su mayorí­a a mujeres, sin embargo, los hombres no están exentos de sufrirlo. Esta enfermedad entra como un enemigo silencioso, que rara vez dará indicios de tenerla.

Mariela Castañon
lahora@lahora.com.gt

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2000 más de un millón de mujeres en el mundo fueron diagnosticadas con cáncer de mama. Ese año murieron más de 371 mil féminas por esta enfermedad, mostrando un repunte de mortalidad mayor al cáncer de cuello uterino, de cérvix y de ovarios, que son los males más comunes entre este sector de la población.

El cáncer de mama es el crecimiento desordenado de células en las glándulas mamarias, que generalmente se detecta como un bulto en el seno. El auto examen es una de las principales armas que tiene el paciente para detectar oportunamente la enfermedad.

Las causas de la enfermedad se desconocen, pero existen algunos factores que podrí­an influir, por ejemplo los antecedentes familiares; los factores genéticos, es decir los que se heredan; los problemas hormonales, que incluyen tener el primer hijo después de los 30 años, o no tenerlos; y haber tenido el primer perí­odo de menstruación antes de los 12 años, entre otros.

El cáncer más agresivo es el HER2 Positivo (Receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano), por lo que médicos recomiendan necesario darlo a conocer rápidamente al paciente cuando se diagnostica, para determinar el mejor tratamiento.

Las féminas HER2 Positivas tienen menor posibilidad de responder a cierto tipo de tratamientos y pueden sufrir la posibilidad de reaparición del cáncer.

Sobreviviendo a la enfermedad

Según Sonia Paiz, sobreviviente de cáncer de mama y miembro de la Asociación Héroes de Esperanza, en el año 2004 le diagnosticaron esta enfermedad, según ella, previo a este análisis médico, nunca sintió ningún dolor o molestia que le hiciera pensar que tendrí­a cáncer.

Aunque la fémina indica que fueron momentos agobiantes, el apoyo de su familia, la confianza en Dios y la perseverancia en el tratamiento le permitieron salir adelante y superar la enfermedad.

Paiz se sometió a diez quimioterapias y diez radioterapias, aparte de que se le extrajo el seno. Actualmente ella continúa en constante chequeo y bajo medicamentos.

La señora aconsejó que todas las mujeres, no importa si son jóvenes o adultas, deben realizarse un examen médico, pero con un oncólogo, ya que debe ser un especialista el que conozca el caso. Las menores de 40 años pueden realizarse un ultrasonido mamario y las de 41 en adelante una mamografí­a, esto para detectar a tiempo la enfermedad.

Por otro lado, Paiz instó a todas las enfermas de cáncer de mama a no bajar la guardia, luchar por su bienestar y contribuir con ingerir sus medicamentos y tratamientos. Ella indicó que aunque las cosas parezcan difí­ciles de enfrentar, la mejorí­a se puede lograr, ya que personas que se encuentran en la etapa cuatro, es decir muy avanzadas, han logrado recuperarse. Por eso, en este mes, se realizarán campañas que ayuden a contrarrestar y prevenir, este mal que no se escogió, pero que llegó, destacó Paiz.