Un dios, un rey y una princesa nacen en Pekí­n


El estadounidense Michael Phelps, con ocho oros; la jamaiquina Shelly Ann Fraser, la mujer más veloz del mundo y el español Rafael Nadal, convertido en el amo de la raqueta. Todos son estrellas en Pekí­n.

El nadador Michael Phelps subió a la cima del Olimpo al ganar su octavo oro con el que se convirtió en el recordista absoluto de Juegos Olí­mpicos, en un domingo en que Pekí­n vibró con la jamaiquina Shelly Ann Fraser en los 100 metros y la consagración total de Rafael Nadal en tenis.


Ante estas estrellas del deporte, el anfitrión China se contenta con aplastar a su rival Estados Unidos, tras cosechar su oro número 35, rompiendo su mayor marca histórica de 32 conseguida en Atenas-2004 y sentenciando prácticamente la lucha, pues los norteamericanos se están quedando sin piernas en el atletismo, su otro bastión.

Jamaica, que la ví­spera habí­a hecho vibrar al «Nido» con la victoria de Usain Bolt en los 100 metros (9.69), el domingo volvió a frustrar a los velocistas estadounidenses con el pique eléctrico de Shelly Ann Fraser (10.78), que selló un histórico triplete de velocidad sin precedentes para los isleños.

Phelps, de 23 años, cerró el Cubo de Agua a con su «octava medalla», el esperado oro de los relevos 4×100 estilos con Estados Unidos y sumó un récord más a su larga lista al batir el de su compatriota Mark Spitz, que en Munich-1972 conquistó siete oros en unos mismos Juegos.

Tras sus seis oros y dos bronces de Atenas y los ocho tí­tulos olí­mpicos logrados en la capital china, la leyenda viviente de la natación se marcha de la capital china con un premio de un millón de dólares que le dará una marca de bañadores, 7 récords del mundo, 14 medallas de oro y la gloria.

La felicitación de relieve llegó de la Casa Blanca. El presidente estadounidense George W. Bush lo telefoneó para felicitarlo. Si puede con «ocho medallas de oro, puede con todo», dijo.

Rafael Nadal fue el otro gran protagonista. El español anticipó el brindis del número uno oficial que tendrá el lunes a primera hora con el tí­tulo de individuales, tras imponerse al chileno Fernando González, por 6-3, 7-6 (7/2), 6-3.

Rafa, de 22 años, corona así­ un año increí­ble, con Roland Garros, Wimbledon, oro olí­mpico y el reinado en el circuito, que confirmó en el estadio Verde.

Entre las mujeres, la ganadora fue Elena Dementieva, que superó por 3-6, 7-5 y 6-3 a su compatriota Dinara Safina.

España tuvo su mejor jornada desde el inicio de los Juegos el 8 de agosto, al ganar el oro de Nadal y las platas del dobles de tenis femenino con Anabel Medina y Virginia Ruano, el gimnasta Gervasio Deferr y una en vela con en Iker Martí­nez y Xabier Fernández (49er), que podrí­a convertirse en oro pues han interpuesto una queja por ciertas irregularidades.

Pero también podrí­an sentir propio en cierta medida el oro de la hispano-británica Rebecca Romero, que se adjudicó el la persecución individual del ciclismo en pista y sobre todo la gloria olí­mpica por ser la segunda atleta de la historia en ganar medalla con dos disciplinas distintas.

En Atenas-2004, la niña de padre español habí­a sido plata en remo.

El etí­ope Kenenisa Bekele hizo algo parecido en su especialidad, los 10.000 metros, que ganó por segunda vez consecutiva, aunque subirá la apuesta pues irá por los 5.000, algo que no tení­a tan claro antes de llegar a Pekí­n por el problema de la polución.

Latinoamérica se acostó tranquila, pues Cuba se aseguró tres medallas de bronce y República Dominicana una con el boxeo.

Aunque en la región, así­ como en China, la tensión sube porque se acerca el superclásico de fútbol mundial entre el Brasil de Ronaldinho y la Argentina de Messi, otros dioses que quieren subir al Olimpo para abrazarse con Phelps.