Un curioso debate


Después del lunes negro, cuando la bolsa de valores en Wall Street cayó a niveles sin precedentes, el único debate vicepresidencial estadounidense del último jueves se convirtió en un evento bastante esperado. Muchos pensaban, dado el contraste entre ambos contendientes, que el veterano senador demócrata, Joseph Biden, aplastarí­a a la guapa gobernadora de Alaska. Un debate donde Biden hubiera demostrado categóricamente su superioridad y evidenciara las carencias de Palin, a treinta dí­as del evento electoral y en plena crisis, habrí­a garantizado la derrota de John Mc Cain coronando a Barack Obama como el primer presidente negro de los Estados Unidos. Sin embargo no fue esto lo que sucedió, pues a pesar de que la mayorí­a vimos a Biden como ganador, reconozco que Palin, aunque un tanto nerviosa al inicio del debate, supero las expectativas que se tení­an de ella. Palin supo presentarse ante la teleaudiencia como una ciudadana media que entiende los problemas de la sociedad estadounidense y sufre también la crisis económica, demostró mucha más habilidad que en las tres bochornosas entrevistas pasadas, como la que le hizo la periodista de CBS, Katie Courie, donde la bella gobernadora tuvo grandes metidas de pata, situación que junto a la crisis de la bolsa, provocó que la pareja republicana se viniera abajo en las encuestas.

Guillermo Wilhelm

Separadamente del buen desempeño de Palin, lo que más me agrado e impresionó de Biden en este debate, fue la manera tan respetuosa y caballerosa con que el senador demócrata trató a su oponente, esto a pesar de que la puja entre demócratas y republicanos por la Casa Blanca ha representado una verdadera lucha encarnizada. Más que atacar a Palin, pude notar como Biden prefirió dirigir su artillerí­a hacia Mc Cain, donde por cierto logró colocar varios golpes bajos. El más letal fue cuando evidenció que hace dos semanas Mc Cain declaró que deberí­a dejarse que el mercado de Wall Street se autorregulara, y que ahora a raí­z de la crisis invocaba la necesaria intervención del Estado. Otro aspecto que mencionó Biden y que también hizo mella en la imagen del republicano, fue sobre las dudas de Mc Cain de reunirse con el presidente Zapatero, algo que Biden consideró increí­ble al ser el gobernante español un aliado de la OTAN y tener tropas destacadas en Afganistán. Por supuesto, esta clase de señalamientos es lo que hace variar las encuestas. Las únicas coincidencias que pude observar en ambos candidatos vicepresidenciales, es que ambos están de acuerdo de la imperiosa necesidad de instituir regulaciones y supervisión a los mercados financieros de Wall Street, y su apego a la moral al no estar de acuerdo en legalizar los matrimonios homosexuales. Estas definitivamente son declaraciones que provocan una cantidad adicional de votos. Sin embargo, a causa de la crisis financiera veo la candidatura de Mc Cain y Palin cuesta arriba, el nerviosismo y el temor de la sociedad estadounidense anglosajona por la debacle es muy probable que vaya venciendo de manera gradual los prejuicios de ver un presidente negro en la Casa Blanca. No hay que olvidar que también existe temor por la edad de Mc Cain, setenta y dos abriles, y que una mayorí­a del 60 %%%% no considera a Sara Palin capaz para gobernar a una nación de la dimensión de Estados Unidos. A pesar de que no está claro quien será el próximo presidente de Estados Unidos, si lo es el hecho de que estas elecciones representan una gran importancia no solamente para la Unión Americana, sino para el mundo entero. Los recientes acontecimientos representan un escenario mundial donde muchas cosas están en juego. Es un evento electoral que tiene a millones de ojos de todos los continentes a la expectativa, y no es para menos, pues lo que suceda en ese paí­s nos afectará a todos mucho más de lo que algunos creen.