Un crimen silencioso


La violencia contra la mujer es una práctica que se da a ocultas dentro de las casas.

Algunas recurren al maquillaje para ocultar las marcas de los golpes en su rostro, mientras que otras prefieren no salir de casa para evitar ser observadas por los vecinos; sin embargo, no en todos los casos de violencia doméstica las mujeres tienen golpes que ocultar. El abuso emocional del que son ví­ctimas miles de personas, sobre todo mujeres, no deja marcas visibles en su cuerpo pero sí­ en su alma.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Vivian Huelgo, directora de

En los últimos años, se ha divulgado con frecuencia la tendencia violenta que prevalece en la sociedad guatemalteca, la cual se refleja dentro de los hogares con el abuso fí­sico hacia las mujeres y menores de edad, que son las principales ví­ctimas por ser casi siempre más débiles en el aspecto fí­sico que sus victimarios, en su mayorí­a hombres.

Los expertos reconocen que la violencia fí­sica tiene su origen en tendencias emocionales de los agresores, y por ende, las repercusiones del maltrato también se hacen ver en la parte emocional de las ví­ctimas, quienes pueden padecer de disfunciones conductuales por el resto de su vida.

La doctora Vivian Huelgo, quien es directora del proyecto de ley para las comunidades en el Centro Legal para Ví­ctimas de Violencia Doméstica de «Sanctuary for Families» en Nueva York, Estados Unidos, considera que las consecuencias de la violencia emocional son tan graves como las repercusiones que deja en una persona el abuso fí­sico.

En una breve pero sustancial visita a Guatemala a principios de este mes, Huelgo se reunió con importantes representantes de organizaciones civiles que trabajan para combatir la violencia doméstica, quienes le pusieron al tanto de la situación de violencia intrafamiliar de la que son ví­ctimas miles de mujeres y niños en el paí­s.

En una entrevista exclusiva para La Hora, Huelgo comentó que la situación es bastante crí­tica, en tanto que los esfuerzos que están haciendo organizaciones, como Red de Sobrevivientes, para atacar este problema, no tienen eco en las autoridades, ya que no se está brindando apoyo sustancial para el combate a este tipo de violencia.

Falta de condena

gRealmente hace falta conciencia del significado de la palabra «abuso», no necesariamente tiene que haber moretes, lágrimas o sangre; existen muchas formas de abusar de una persona sin dejar marcas», refiere Huelgo.

De acuerdo con la experta, las autoridades dejan de reconocer los abusos hacia las mujeres cuando estas no tienen pruebas fí­sicas de que son ví­ctimas de violencia, lo cual conduce a que la mayorí­a de casos de abuso doméstico se queden en la impunidad en tanto que no se condena a los responsables.

«Las ví­ctimas son humilladas por sus maridos, insultadas y hasta tratadas como animales; en la mayorí­a de estos casos ellos tienen el poder económico y ellas no tienen ni siquiera una prueba para emitir una denuncia».

Giovanna Lemus, en el marco del Dí­a de la Mujer, celebrado el pasado 8 de marzo, recordó que aún hace falta mucho camino por recorrer en el tema de denuncias de violencia dentro del hogar, ya que este problema no está siendo bien manejado por las autoridades.

En sus declaraciones, Lemus señaló que los entes de seguridad e investigación, en referencia al Ministerio Público y Policí­a Nacional Civil, no están prestando la importancia que se debe a los casos de abuso dentro del hogar.

«Los hombres que abusan de las mujeres y niños tanto fí­sica como emocionalmente son criminales que merecen estar en la cárcel, pero las autoridades deben reaccionar efectivamente por las denuncias que reciben y motivar para que más personas se atrevan a denunciar» dijo Lemus.

Ideologí­a negativa

El origen de la conducta agresiva de los victimarios, según los expertos, es el sistema social donde un grupo tiene privilegios, en el caso de la violencia de género se reconoce que el origen de la violencia se encuentra en el «machismo» o privilegio masculino.

Rosalinda Hernández-Alarcón, editora del periódico feminista La Cuerda, sostiene que la ideologí­a feminista promueve la igualdad de género y no la preeminencia de un género sobre otro como lo hace el machismo. «Necesitamos igualdad para hombres y mujeres en todo sentido».

Hernández-Alarcón, quien tiene experiencia en el área de violencia doméstica, asegura que los cambios han sido importantes en la equidad de género en los últimos años. «Las mujeres de ahora, a diferencia de las de otras generaciones, reconocen que la violencia hacia ellas no es algo natural y aceptable; ahora empiezan a denunciar los abusos»

Cada dí­a más mujeres denuncian ser ví­ctimas de violencia emocional, sin embargo las entrevistadas coinciden en la necesidad de educar a las nuevas generaciones para motivar un cambio sustancial en el clima de violencia doméstica en las próximas generaciones.

«Para evitar el problema se debe motivar a las ví­ctimas para que se atrevan a denunciar y educar a las nuevas generaciones para demostrarles que no se puede tolerar el maltrato de ninguna manera» puntualiza Huelgo.

¿Quién es Vivian Huelgo?


Es graduada de la Facultad de Derecho de la Universidad Fordham. Inició su carrera en la Fiscalí­a de Manhattan, Nueva York, donde procesó casos de delitos menores y graves. Del 2001 al 2004 fue directora del proyecto de Courtroom Advocates en la organización Santuario para Familias.

Desde el 2004, ha sido profesora de leyes en la Facultad de Derecho de la Universidad Fordham.

En el año 2007 ayudó a la Oficina del Alcalde de la Ciudad de Nueva York en la preparación de un Centro de Justicia Familiar para ayudar a ví­ctimas de violencia doméstica.