Un balance mitigado de los Derechos Humanos


Activistas tibetanos en exilio hacen una vigilia con candelas en Nueva Delhi enconmemoración al dí­a internacionas de Derechos Humanos.  AFP Manan Vatsyayana

Militantes y diplomáticos se reúnen en Parí­s para celebrar los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyos valores se ven en peligro ante nuevos desafí­os como el terrorismo, y a menudo solapados por el realismo polí­tico.


Activistas pro independencia a Taiwan hacen una plegaria al rededor de un espacio lleno de candelas que remarca las palabras Derechos Humanos.  AFP Sam Yeh

La Carta, redactada tras el trauma de la II Guerra Mundial, sirvió de base para las convenciones internacionales sobre derechos elaboradas posteriormente.

Stephane Hessel, superviviente del Holocausto nazi, de 90 años de edad, leerá el preámbulo de la Declaración ante responsables europeos y de la ONU, artistas y grupos de defensa de los derechos humanos a las 20:00 horas locales, en una ceremonia solemne en el Palacio Chaillot (frente a la Torre Eiffel), donde fue adoptada el 10 de diciembre de 1948.

En Nueva York, la ONU tiene previsto celebrar el aniversario con una intervención de Navi Pillay, alta comisionada de Derechos Humanos.

«Aún hoy dí­a, es un texto que merece la pena leerse. Es perfectamente relevante, cuanto más que no ha sido cumplido y que nos pide luchar por él», dijo Hessel, quien participó en la redacción del histórico documento.

Basada en la Declaración de Derechos del Hombre de la Revolución Francesa (1789) y la Declaración de Independencia de Estados Unidos (1776), el texto no vinculante, de 30 puntos, fue adoptado por 58 Estados miembros de la Asamblea General de la ONU, creada tres años antes.

El primer artí­culo proclama: «Todos los seres humanos nacen libes e iguales en dignidad y derechos», y entre estos enumera los derechos civiles, económicos sociales y culturales, «inalienables» e «indivisibles».

Hessel dijo que la elección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos, el primer negro en conseguirlo, ilustra los avances logrados.

«Los pesimistas dicen que todo va peor, que el mundo es espantoso. Los otros, como yo, dicen: no, no sabéis mirar la historia. Nunca ha habido tantos avances en 60 años», sostuvo Hessel.

«Creamos una Europa unida, acabamos con el apartheid (en Sudáfrica), terminamos con la Unión Soviética y sus gulag y creamos el Tribunal Penal Internacional para juzgar a jefes de Estado», añadió.

Pero los defensores de los derechos humanos denuncian que hubo retrocesos después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

«El fenómeno más importante, pese a no ser el único, está ligado a lo que se llama el post 11 de septiembre», afirmó Patrick Baudouin, presidente de honor de la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH).

«Hemos visto una serie de reacciones en Estados Unidos, y en otros paí­ses occidentales, totalmente negativas en cuanto a libertades», sostuvo en el diario francés Le Monde.

Amnistí­a Internacional ha lanzado un llamamiento a Obama.

«Espero que Estados Unidos adopte una posición firme sobre los derechos humanos en el futuro», dijo Irene Khan, secretaria general de la organización.

Para ella, «lo que los ataques del 11 de septiembre demostraron fue la hipocresí­a de las democracias occidentales, que hasta entonces habí­an sido los adalides de esos derechos humanos en el extranjero».

Los militantes de los derechos humanos ponen también el dedo acusador en los territorios palestinos ocupados por Israel, la guerra civil en Darfur -donde según la ONU fueron asesinadas 300 mil personas desde 2003- y el desastre humanitario en el este de la República Democrática del Congo.

También se plantea la cuestión del universalismo de los derechos humanos, con paí­ses como China que los consideran una invención occidental.

Creador de Médicos Sin Fronteras y actual canciller francés, Bernard Kouchner dio el tono este miércoles al decir que «hay una contradicción permanente entre los derechos humanos y la polí­tica exterior de un Estado, incluso en Francia».

PLURILINGíœE 24 horas continuas


Bolivia celebra hoy el dí­a internacional de los Derechos Humanos con una lectura continua de 24 horas y en distintos idiomas de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, informaron fuentes oficiales.

El acto se instaló a las 07:30 horas locales en la Casa Murillo de la ciudad de La Paz, donde en 1809 se gestó la revolución anticolonialista libertaria de Bolivia, y terminará a la misma hora del jueves, informaron representantes de Naciones Unidas organizadores de esta celebración.

La lectura se realizará de manera ininterrumpida y en ella participarán todas las personas que lo deseen, señalaron los organizadores y en los idiomas que propongan los participantes, entre ellos el quechua y aymara, las lenguas más usadas por los indí­genas bolivianos.

El 10 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Nacional Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos que contiene 30 artí­culos.

FFAA Colombia pide «perdón»


El vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, pidió hoy «perdón» a las ví­ctimas de muertes en las que participaron las fuerzas armadas al hablar ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que examina la situación en ese paí­s desde 2002.

«Constituye una vergí¼enza para el Estado colombiano la participación de miembros de las fuerzas armadas en la muerte de personas fuera de combate», afirmó Santos en su intervención, iniciada por después de las 14:30 horas locales en el marco del Examen Periódico Universal (EPU).

Grupos de derechos humanos han denunciado más de un millar de ejecuciones extrajudiciales y de denominados casos de «falsos positivos», a quienes el ejército presentaba como muertos en combate.

«Desgraciadamente debemos reconocer que se han presentado estos casos en nuestro paí­s y con profundo dolor pido perdón a las ví­ctimas y les doy la certeza de que ninguno de estos crí­menes quedará en la impunidad», afirmó Santos que calificó dichos asesinatos de «crimen inexcusable».

Santos destacó los «profundos cambios» registrados en la realidad colombiana desde 2002 y asumió «de manera solemne» el cumplimiento de 67 compromisos enumerados ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.