La Unión Europea rechazó hoy en forma tajante la posibilidad de retirar a las FARC de su lista terrorista y reafirmó «todo su apoyo» al presidente colombiano ílvaro Uribe en la lucha contra la violencia en su país y por la liberación de los rehenes de la guerrilla.
De visita en Bruselas tras su paso ayer por Francia, Uribe se reunió con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el Alto Representante de la UE para la Política Exterior, Javier Solana, quien aseguró que el bloque no analiza flexibilizar su posición de cara a las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FACR).
«La respuesta es «no». No hay razón para cambiar nuestra posición», dijo Solana ante una pregunta sobre si la UE podía retirar a las FARC de su lista de organizaciones terroristas siguiendo el ejemplo de Venezuela, cuya asamblea declaró a esa guerrilla colombiana y al Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista) como grupos beligerantes tras una iniciativa en ese sentido del presidente Hugo Chávez.
Tanto Solana como Durao Barroso reiteraron en cambio que el presidente Uribe «tiene todo el apoyo» de la UE «en la batalla en la que está implicado contra el terrorismo», y volvieron a exigir a la FARC «soltar los rehenes sin condiciones» y en forma inmediata.
«Todas las ideas que ponga sobre la mesa será apoyadas por la Unión Europea. Tenemos plena confianza en él. Hay que decir claramente que los terroristas lo que tienen que hacer es soltar a los rehenes sin condiciones, inmediatamente, y esa idea tiene que calar en las personas de buena voluntad», indicó Solana.
Uribe agradeció la «firmeza» europea y volvió a cargar contra las FARC, a las que acusó de «secuestros, torturas, financiación a través de drogas ilícitas, reclutamientos de niños y asesinatos de niños, mujeres embarazadas y ancianos».
«Son todas estas circunstancias las que llevaron a la Unión Europea a declarar esos grupos terroristas. Así como Colombia se opone a que se le reconozca el estatuto de beligerancia a estos grupos, Colombia está dispuesta en el momento que ellos quieran a hacer la paz», dijo.
Según Uribe, las FARC no deben recibir el estatuto de grupo beligerante por tres razones: no ayuda a la paz, no es procedente a un grupo violento que actua contra una democracia y porque la guerrilla no tiene control ni mando.
En cambio, Uribe reiteró su oferta de negociar la paz, aceptar «una zona de encuentro» sin riesgos para la población civil para examinar la liberación de los rehenes, así como reactivar la facilitación impulsada por los delegados europeos que representan a España, Suiza y a Francia.
En su visita a Bruselas, Uribe evitó polemizar con Chávez, quien llevó adelante una mediación con la guerrilla para liberar rehenes, entre ellos la franco-colombiana Ingrid Betancourt, primero con la aprobación del gobierno colombiano y luego sin ella.
Chávez se adjudicó la liberación por parte de la FARC a principios de enero de dos secuestradas: Clara Rojas, ex asesora de Ingrid Betancourt, y la ex parlamentaria Consuelo González.
Durante el encuentro con Solana, Uribe buscó un mayor compromiso de la UE en las negociaciones de un Acuerdo de Asociación con la Comunidad Andina de Naciones (CAN, conformada por Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador), cuya presidencia pro témpore ejerce precisamente Bogotá.
En ese marco, Solana dijo que los europeos iban a hacer «todo lo posible» para «avanzar» hacia un acuerdo, que incluye un tratado de libre comercio, para el cual Uribe pidió se tengan en cuenta la diversidad y asimetrías de la CAN, en particular las exigencias de Ecuador y Bolivia.
«Para consolidar la Comunidad Andina y avanzar en este diálogo es muy importante respetar la diversidad. Con una buena comprensión de esta diversidad y con una buena comprensión de la necesidad de ese acuerdo podemos acelerar su negociación», dijo Uribe.
Durante su visita a Bruselas y antes de viajar a Madrid, tercera escala de su gira, Uribe compartió también un almuerzo de trabajo con eurodiputados.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, rechazó la propuesta venezolana de reconocer como beligerantes a las guerrillas colombianas, pero mantendrá su posición de no calificarlas como terroristas, dijo hoy la canciller María Isabel Salvador.
«El presidente Correa lo expresó muy frontalmente: Ecuador considera a las FARC y al ELN como grupos irregulares, y en ese sentido no vamos a declararles terroristas pero tampoco les vamos a calificar como beligerantes», sostuvo la funcionaria.
Según Salvador, Correa expresó su posición a su homólogo colombiano Alvaro Uribe en una reunión bilateral en Guatemala, durante la posesión presidencial del socialdemócrata Alvaro Colom el 14 de enero.
Agregó que en el encuentro «hubo una explicación por parte de Uribe sobre su posición frente a las declaraciones del (mandatario venezolano) Hugo Chávez», quien pidió a Bogotá reconocer el carácter beligerante de las FARC y el ELN.
Chávez también solicitó retirar el calificativo de terroristas que Estados Unidos y la Unión Europea atribuyen a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista).
En reiteradas ocasiones Correa ha manifestado el rechazo de su gobierno de calificar de terroristas a ambos grupos armados, aduciendo que defiende una política de Estado de no intervención en asuntos de otras naciones.