La Unión Europea comenzó hoy a preparar nuevas sanciones contra la junta birmana en el poder, uno de los pocos instrumentos de los que dispone para condenar la represión de las manifestaciones pro-democráticas iniciadas por monjes budistas en Rangún.
Poco después de que la junta militar birmana anunciase un toque de queda el martes por la noche, la UE, empujada por Gran Bretaña, ya había endurecido el tono advirtiendo que reforzaría su régimen actual de sanciones si se «recurría a la violencia contra los pacíficos manifestantes».
Una vez constado que las autoridades birmanas tomaban el miércoles «el camino equivocado» de la represión, el primer ministro británico Gordon Brown solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU y anunció que la UE iba a estudiar «toda una serie de sanciones que podrían ser impuestas» a la junta en el poder.
En ese marco, los expertos asiáticos de los 27 comenzaron el miércoles por la mañana a analizar el modo en el cual podrían ser endurecidas las sanciones europeas contra Birmania, muy amplias ya, indicó un portavoz de la presidencia portuguesa de la UE.
La junta militar birmana ya es objeto desde 1996 de duras sanciones europeas, reforzadas en abril de 2007, entre ellas un embargo de venta de armas y todo material que pueda servir para reprimir, la prohibición de ingresar a la UE a sus responsables y familiares, y el congelamiento de sus haberes.
Si las empresas europeas ya tienen prohibido brindar cualquier tipo de financiamiento a las compañías estatales birmanas, «quizás se podrían restringir las transacciones comerciales», señaló el portavoz.
Pero sean cuales sean esas medidas, que no pueden ser aplicadas de inmediato, los europeos reconocen que no tendrán un efecto espectacular.
«Por supuesto las sanciones son importantes, pero no se puede esperar que por sí solas modifiquen el equilibrio de fuerzas. Aplicamos sanciones desde hace años y no lograron hacer caer el régimen», subrayó en ese sentido un responsable europeo.
«Se necesitan elementos adicionales, por ejemplo un amplio trabajo diplomático que debe hacerse con los países de la región, empezando por China e India», los dos grandes socios comerciales de Birmania, agregó.
El martes, en su mensaje ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció nuevas sanciones de su país contra Birmania.
Pasado el mediodía, la UE no había reaccionado oficialmente a los testimonios sobre la represión de manifestantes en Rangún, que habría dejado un número indeterminado de heridos y detenidos.
Sin embargo, la presidencia portuguesa tenía previsto intervenir en un debate sobre el tema a partir de las 15H00 (13H00 GMT) en sesión plenaria en el Parlamento Europeo en Estrasburgo (este de Francia).