La Unión Europea adoptó hoy un embargo petrolero contra Irán y la congelación de los activos del banco central del país, como parte de las sanciones mundiales adoptadas para presionar a Teherán a que reanude las negociaciones sobre su programa nuclear.
Varios diplomáticos dijeron que las medidas, adoptadas en Bruselas por los 27 cancilleres de la UE, incluyen un embargo inmediato en los nuevos contratos de crudo iraní y derivados, mientras que los contratos existentes seguirán vigentes hasta julio.
Los diplomáticos de la UE consideran la medida parte de un doble enfoque con Irán: aumentar las sanciones para disuadirle de que continúe su programa nuclear con presuntas intenciones bélicas, e insistir al mismo tiempo en la buena voluntad de la comunidad internacional para dialogar.
Irán sostiene que su programa nuclear persigue fines exclusivamente pacíficos.
El secretario británico de Relaciones Exteriores William Hague consideró el embargo como parte de «un conjunto de sanciones sin precedentes». «Creo que ilustra el empeño de la Unión Europea sobre este tema», agregó.
La UE, acordó además congelar los activos del banco central iraní. Juntas, ambas medidas tienen como fin no sólo presionar a Irán para que acceda a negociar sino privarle de fondos para sus actividades nucleares.
En octubre, la Coordinadora de Política Exterior de la UE Catherine Ashton envió una carta a Saeed Jalili, el negociador nuclear iraní, indicando que su fin es encontrar una solución negociada que «restaure la confianza internacional en la naturaleza exclusivamente pacífica del programa nuclear de Irán».
Aclaró, empero, que no ha recibido aún una respuesta.
En anticipación a la decisión del lunes, los negociadores intentaron por todos los medios asegurar que el embargo castigará solamente a Irán y no a Grecia, miembro de la UE en una situación económica extremadamente difícil y que depende en gran manera del crudo iraní por su bajo precio.
Los cancilleres acordaron revisar los efectos de las sanciones, que serán completadas el primero de mayo, dijo un diplomático, que habló a condición de guardar el anonimato por no haber sido formulado aún el anuncio oficial. Acordaron en principio cubrir los costes que incurra Grecia como resultado del embargo.
Al margen
La OPEP debería mantenerse al margen de batallas políticas, dijo el presidente interino de la OPEP en alusión a un enfrentamiento potencial entre Irán y Estados Unidos por las amenazas iraníes de bloquear el vital estrecho de Ormuz.
Mientras los «enemigos» de Irán han impuesto varias sanciones a la república islámica, la Organización de Países Exportadores de Petróleo de 12 naciones debería enfocarse en proteger los intereses de sus miembros y no verse arrastrada a una lucha política por el petróleo, aseguró el ministro petrolero iraquí Abdul-Karim Elaibi citado el domingo por la agencia noticiosa oficial IRNA de Irán.
Elaibi dijo la semana pasada que viajaría a Teherán para advertirle que no bloqueara el estrecho por el que pasa una sexta parte del petróleo crudo del mundo diariamente. IRNA no dijo si la tensión por esa amenaza fue planteada durante las reuniones del ministro petrolero con funcionarios.
En cambio, el lenguaje reflejó las relaciones más cálidas entre Irán e Irak desde que la coalición encabezada por Estados Unidos derrocó a Saddam Hussein en 2003. El gobierno chií en Bagdad parece cada vez más cercano a Teherán, e Irán está haciendo fuertes inversiones en Irak.
Irán ha advertido reiteradamente que bloqueará el estrecho si las sanciones afectan sus ventas petroleras.
Estados Unidos ha aprobado, aunque sin aplicar todavía, sanciones contra el banco central iraní y, por extensión, la capacidad iraní de recibir paga por su petróleo. La Unión Europea, un importante comprador de petróleo iraní, estudia sanciones al crudo iraní.
Las tensiones por el estrecho y el impacto potencial que podrían tener no solamente sobre el suministro petrolero mundial sino sobre el precio del crudo y la economía de las naciones que compran petróleo iraní, han afectado a consumidores y comerciantes.
Las naciones del Golfo Pérsico han asegurado que producirán y suministrarán todo el crudo necesario para el mercado mundial. Irán interpretó el ofrecimiento como un intento por socavarla y advirtió a los productores del Golfo que no traten de hacerlo.