UE busca firmar acuerdo de asociación con Serbia


Un hombre camina cerca de los afiches que anuncian el referendo del próximo domingo en Serbia.

Ante el temor de un triunfo nacionalista en la segunda vuelta de la presidencial serbia del próximo domingo, los cancilleres de la Unión Europea intentaban hoy que Holanda levante su veto a la firma de un acuerdo de acercamiento con Belgrado, que podrí­a ayudar al presidente saliente pro-europeo Boris Tadic a retener su cargo.


Según la Comisión Europea, «Serbia está cerca de la completa cooperación con el Tribunal Penal Internacional» (TPI) para la ex Yugoslavia, lo que deberí­a permitirle firmar «rápidamente» ese Acuerdo de Estabilización y Asociación con la UE, primer paso de los Estados de los Balcanes para adherir al bloque.

Hasta el momento, para la UE la «plena cooperación» del gobierno serbio con el TPI significaba la detención y entrega al tribunal con sede en La Haya del ex jefe militar de los serbobosnios, Ratko Mladic, inculpado de genocidio por la masacre de Srebrenica en 1995.

Pero la posibilidad de que el nacionalista Tomislav Nikolic derrote a Tadic en la segunda vuelta de las presidenciales en Serbia del 3 de febrero ha hecho que casi todos los paí­ses de la UE flexibilicen sus exigencias, más teniendo en cuenta la delicada situación ante la cada vez más probable declaración de la independencia de Kosovo, la provincia separatista serbia de mayorí­a albanesa.

«Queremos ayudar al pueblo serbio, queremos mandarle un mensaje muy positivo antes de la segunda vuelta de las elecciones el 3 de febrero», explicó con claridad el secretario de Estado español de Asuntos Europeos, Alberto Navarro, presente en la reunión en Bruselas.

Sin embargo, Holanda, donde tiene su sede el TPI, volvió a reiterar que el gobierno serbio no ha cumplido con la «plena cooperación» y por ello se niega a firmar el acuerdo UE-Serbia.

«Holanda está lista para firmar un Acuerdo de Estabilización y Asociación con Serbia a partir del momento en que entregue a las personas inculpadas por el tribunal», dijo hoy el canciller holandés Maxime Verhagen.

Frente a esta situación, la presidencia eslovena de la UE buscaba el modo de lograr la unanimidad entre los 27, por ejemplo ofreciendo que el parlamento holandés se reserve el derecho de no ratificar el acuerdo con Serbia cuando llegue el momento de que cada miembro del bloque dé su luz verde final, un proceso que podrí­a durar varios meses.

Por el momento, lo único que han acordado los cancilleres europeos para la reunión de hoy es el lanzamiento de un diálogo para liberar el sistema de visados con Serbia, tal como surge de su proyecto de declaración.

En efecto, antes de la primera vuelta de las presidenciales en Serbia del pasado 18 de enero, la Comisión Europea habí­a anunciado que querí­a suprimir los visados que necesitan los serbios para viajar a la Unión Europea, un pequeño gesto para ayudar a los pro-europeos.

La UE teme que un triunfo de los nacionalistas serbios en los comicios del domingo aliente a los kosovares a declarar rápidamente su independencia, que los europeos quieren coordinar mediante el enví­o de una misión de 1.800 policí­as y juristas que trabaje bajo la protección de las fuerzas de la OTAN.

Serbia, con el apoyo de Rusia, se opone a la independencia de esa provincia administrada por la ONU desde 1999.

Sin consenso


Frente al veto de Holanda, los cancilleres de la Unión Europea (UE) ya no buscaban firmar un acuerdo de acercamiento con Serbia y negocian una «declaración polí­tica» para alentar a las fuerzas serbias pro-europeas de cara a la segunda vuelta de las presidenciales del próximo domingo, indicaron hoy fuentes diplomáticas.

«Va a haber un texto de acuerdo sobre una oferta hecha a Serbia antes de las elecciones y que serí­a, espero, completada después», dijo a la prensa el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, momentos antes de partir de la reunión con sus homólogos en Bruselas.

«Lo que entiendo es que no habrá acuerdo de asociación UE-Serbia, sino que los ministros negocian un texto, una declaración polí­tica sobre Serbia», explicó uno de esos diplomáticos.

Otra fuente confirmó que la discusión de los ministros europeos de Relaciones Exteriores era sobre una declaración polí­tica.

Ante el temor de un triunfo nacionalista en la segunda vuelta de la presidencial serbia del próximo domingo, la UE busca hacer un gesto para ayudar al presidente saliente pro-europeo Boris Tadic a retener su cargo.

Según la Comisión Europea, «Serbia está cerca de la completa cooperación con el Tribunal Penal Internacional» (TPI) para la ex Yugoslavia, lo que deberí­a permitirle firmar «rápidamente» ese Acuerdo de Estabilización y Asociación con la UE, primer paso de los Estados de los Balcanes para adherir al bloque.

Sin embargo, Holanda, donde tiene su sede el TPI, volvió a reiterar hoy que el gobierno serbio no ha cumplido con la «plena cooperación» y por ello se niega a firmar el acuerdo UE-Serbia.