Los líderes de la UE prevén en una cumbre la próxima semana en Bruselas acelerar el calendario para dotar a la Eurozona de un fondo de rescate permanente para los países en dificultades financieras, pero, por el momento, no prevén hablar de montos, según un proyecto de acuerdo.
El borrador, al que hoy tuvo acceso la AFP, pide que el «Mecanismo permanente de crisis» funcione a partir del 1 de enero de 2013, seis meses antes de lo previsto.
El mecanismo está llamado a reemplazar el fondo de rescate creado en mayo por un periodo de tres años para ayudar a cualquier país miembro de la Eurozona en apuros financieros y cuyas obligaciones estén siendo blanco de la desconfianza de los mercados.
Los líderes de la Unión Europea (UE), que se reunirán en cumbre en Bruselas los próximos días 16 y 17, prevén «lanzar inmediatamente un proceso de revisión simplificada» de su texto fundamental, el Tratado de Lisboa, para establecer el mecanismo permanente, según el borrador.
Pero en el documento, susceptible todavía de ser modificado, los dirigentes no mencionan la posibilidad de aumentar los recursos del fondo, ni el temporal ni el permanente, pese a que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE) han sugerido su necesidad para hacer frente al temporal que sacude la zona euro.
Tras rescatar en mayo a Grecia, la Eurozona aprobó la creación del fondo de rescate, de 440.000 millones de euros, además de una contribución de 250.000 millones de euros del FMI y 60.000 millones de euros de la UE.
Hasta ahora, la unión monetaria debió movilizar unos 17.000 millones de euros del fondo, para alcanzar el total de 85.000 millones de euros concedidos a Irlanda para evitar el hundimiento de su sistema financiero.
Pero los expertos temen, vista la envergadura de la crisis de la deuda soberana en la zona euro, los temores de los mercados y la delicada situación de los llamados países periféricos, que haya nuevos rescates, especialmente para Portugal y España. En ese caso, el monto del fondo sería insuficiente.
El presidente de la UE, Herman Van Rompuy, afirmó esta semana que por ahora no se requiere más dinero, pero admitió que esa posibilidad se examinará «si es necesario».
Según un diplomático europeo, Alemania se opone a aumentar los fondos por ahora, reservándose esa opción para el caso de que se agrave la crisis.