UE apuesta otros paí­ses sigan ejemplo en cambio climático


Al imponer un ambicioso plan de lucha contra el cambio climático, la Unión Europea apuesta a que Estados Unidos y los paí­ses emergentes terminen por seguir su ejemplo, reservándose el derecho de aplicar un impuesto a las importaciones de aquellos que no se sumen a su cruzada para salvar al planeta.


«No sirve de nada para Europa mostrarse firme» en la protección del clima, «si eso sólo tiene como consecuencia ver la producción (en la UE) desplazarse a paí­ses donde las emisiones (de CO2) no tienen costos», declaró hoy el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.

«La mejor solución serí­a un acuerdo internacional», pero si ése no es el caso, «analizaremos otras opciones» para evitar una competencia desleal y los traslados de usinas, agregó Barroso.

Entre esas opciones se encuentra una forma de impuesto sobre las importaciones de productos procedentes de paí­ses contaminantes que no apliquen los criterios europeos.

Bruselas evaluará en junio de 2011 la necesidad de aplicar o no una medida de ese tipo.

La idea de ese mecanismo de defensa, propuesta por Francia, ha sido objeto de una gran controversia dentro de la Comisión Europea.

Apoyada por el comisario de Industria, Gí¼nter Verheugen, esta iniciativa fue criticada por su homólogo de Comercio, Peter Mandelson, que teme medidas de represalia de parte de los socios comerciales de la UE.

Durao Barroso prometió que ese hipotético arancel sólo serí­a aplicado en caso de ser compatible con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Para los europeos, que se presentan como los abanderados de la lucha contra el cambio climático, se trata de tomar la delantera con la esperanza de que los otros sigan su ejemplo.

La UE firmó el Protocolo de Kioto para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero, un tratado internacional que Estados Unidos se sigue negando a reconocer y que no concierne a paí­ses como China, en pleno despegue económico.

El programa actual de la UE, que debe permitir la reducción en 20% de sus emisiones de dióxido de carbono para 2020, proyecta al bloque más allá de Kioto, que expirará en 2012.

La reciente conferencia internacional de Bali, que logró unir a los paí­ses industrializados y las naciones en ví­as de desarrollo, sólo ha servido para lanzar las negociaciones sobre el futuro régimen de luchar contra el calentamiento planetario, a más tardar en abril de 2008, con conclusiones para fines de 2009.

Para la UE, la apuesta es que las cosas cambien en la Casa Blanca con la llegada del sucesor del presidente George W. Bush en enero de 2009.

Hillary Clinton, la candidata a la investidura demócrata en Estados Unidos, ya ha dicho que en caso de ser presidenta «asumirá el protagonismo de un proceso tendiente a desarrollar un nuevo tratado» post-Kioto.