La Comisión Europea revisó hoy al alza sus estimaciones de crecimiento para la zona euro en 2007 y 2008, a 2,6 y 2,5% del PIB respectivamente, empujada por el despegue confirmado de Alemania y buenos indicadores en la mayoría de los grandes países del bloque.
En el marco de sus previsiones económicas de primavera, la Comisión mantuvo su estimación de crecimiento para España en 2007 en 3,7% del PIB, aunque la mejoró para 2008 a 3,4%, contra 3,3% de su anterior previsión.
En tanto, el PIB del conjunto de la Unión Europea debería aumentar 2,9% en 2007 y 2,7% en 2008, contra 2,7 y 2,4% antes, según el mismo informe.
La principal responsable del sólido crecimiento que se espera en la zona euro y la UE es Alemania, cuya economía debería crecer 2,5% en 2007 y 2,4% en 2008, cifras muy superiores al 1,8 y 2% previsto anteriormente.
En 2006, la eurozona (13 países que utilizan la moneda única europea) tuvo un crecimiento del 2,7%, el más alto de los últimos seis años, empujado por la fuerte reactivación alemana, motor económico de Europa.
Las estimaciones difundidas el lunes colocan al espacio compartido por 13 países de la UE como la zona de mayor crecimiento económico en 2007 en el mundo desarrollado, ya que Estados Unidos prevé una expansión de 2,2% y Japón de 2,3%.
A la recuperada solidez de Alemania, se suma el buen crecimiento esperado en Francia (2,4% en 2007 y 2,3% en 2008) y España (3,7 y 3,4%, respectivamente). Entre los cinco grandes, sólo Italia vio reducida su estimación de crecimiento para 2007 (1,9 contra 2% antes), aunque en 2008 debería volver a la buena senda (1,7 contra 1,4%).
La economía del Reino Unido, que no forma parte de la eurozona, tendría una expansión de 2,8% en 2007 y 2,5 en 2008, una décima por encima de las anteriores estimaciones difundidas por la Comisión.
«La Unión Europea y la zona euro mantienen un enérgico ritmo de crecimiento que debe reducir el índice de desempleo y el déficit público a niveles no vistos durante mucho tiempo», dijo el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia.
En su informe, la Comisión afirma que la eurozona crearía seis millones de empleos entre 2006 y 2008, lo que se traduciría en una caída de la tasa del desempleo a 7,3% en 2007 y 6,9% en 2008, niveles récord desde 1993, año en el que comenzaron a medirse las cifras de desocupación en todo el bloque.
«Dado el vigor de las tendencias económicas, las empresas va a continuar reclutando. En consecuencia, el desempleo debería bajar considerablemente», asegura la Comisión Europea en su informe. El índice de desempleo en la zona euro era del 7,2% en marzo.
En cuanto a la media del déficit público de los países que comparten la moneda única, el mismo debería reducirse a 1% del PIB en 2007 y 0,8% en 2008, contra 1,6% en 2006.
La reducción del déficit tendría que acompañarse de una baja de la deuda pública, muy necesaria «antes de que se manifieste el problema del envejecimiento de la población», según Almunia.
De su lado, la inflación continuaría a 1,9% este año y el próximo. Esta cifra encaja perfectamente con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE), para el cual la estabilidad de precios está garantizada cuando la inflación se encuentra levemente por debajo del 2%.