Tyson Gay, la otra cara del esprint


Tyson Gay (D) aprovechó la ausencia del plusmarquista Usain Bolt y ganó la competencia de los Cien Metros Planos en Londres. FOTO LA HORA: AFP ADRIAN DENNIS

El estadounidense Tyson Gay, ganador ayer en Londres de los 100 metros en 9.78 segundos (mejor marca mundial del año), con frí­o y viento en contra, demostró que el esprint no puede limitarse al omnipresente Usain Bolt, que el martes renunció a la temporada por una lesión.


Brooks Conrad recibe el saludo de su compañero tras su cuadrangular. FOTO LA HORA: AFP Bob Levey

Si el «rayo jamaicano» ha sido apodado «el extraterrestre», Gay, tres veces campeón del mundo en 2007, puso en evidencia que se pueden ganar tí­tulos con los dos pies en la tierra.

El estadounidense se está convirtiendo así­ en la otra estrella del esprint en atletismo con un estilo discreto y muy alejado del espectáculo que tanto le gusta a Bolt.

El «rayo» sorprendió al mundo en 2008, con tres medallas de oro en Pekí­n y sus posteriores récords.

«No me gusta ser el centro de atención», dice Gay, un atleta de buenas proporciones (1,83 m, 80 kg), reservado, respetuoso e incluso fraternal con sus rivales.

«Es un poco como un purasangre, tranquilo antes de la carrera pero que llega primero a la lí­nea de llegada», explica un periodista estadounidense. Gay nació en Lexington, Kentucky, una de las capitales de la hí­pica en Estados Unidos.

Hijo de Daisy Lowe, una corredera de nivel regional, que tuvo a su hijo muy joven y lo educó sola, Tyson Gay fue avanzando poco a poco en el mundo del atletismo.

Cuando corrí­a en la Universidad de Arkansas, a los 24 años, brilló en los mundiales de Osaka, en Japón, donde coincidió con Usain Bolt.

Con una gran potencia que va en aumento gracias a una preparación meticulosa, el estadounidense es capaz de llevar su velocidad a niveles insospechados.

Después de Osaka, Gay y Bolt se volvieron a cruzar en los Juegos de Pekí­n de 2008: mientras Bolt alcanzaba la gloria olí­mpica, Gay sufrí­a de varias lesiones en los isquiotibiales y fue eliminado en las semifinales de los 100 metros.

Tras la decepción, Gay ganó en 2009 la medalla de plata en el mundial de Berlí­n, a 13 centésimas de Bolt, que volvió a superar el récord del mundo (9.58). El estadounidense terminó la temporada en plena forma, con un crono de 9.69 en Shangai, el segundo mejor tiempo de la historia de los 100 metros.

Tras la operación en los aductores de finales del año pasado, el estadounidense volvió a entrenarse a fondo para competir con el «rayo jamaicano».

En 2010, a pesar de haber tenido que retrasar el inicio de temporada, Gay no ha perdido el tiempo. En la reunión de Estocolmo, la semana pasada, logró vencer a Bolt por primera vez en dos años, aunque el jamaicano ya estaba en baja forma y terminó anunciando que poní­a punto y final a la temporada.

«Mi entrenador me dijo que tengo que estabilizarme cerca de los 9 segundos 7 centésimas, sean cuáles sean las circunstancia. En condiciones favorables, podrí­a llegar a 9.5», asegura.

Gay sabe que las cosas están cambiando, como el viernes en Londres, cuando el joven jamaicano Yohan Blake, de 20 años, logró un tiempo de 9 segundos y 89 centésimas. Aunque Bolt sigue siendo el más fuerte, los rivales le acechan ya por todas partes, «algo bueno para la disciplina», dice el estadounidense.