La aviación y la artillería turca bombardearon el norte de Irak el fin de semana y hoy en respuesta al ataque de los rebeldes kurdos que costó la vida a 17 de sus soldados, un duro golpe que estaba siendo analizado en una reunión del gobierno en Ankara.

En respuesta al asalto de un puesto militar ocurrido el viernes, los cazas turcos bombardearon ese mismo día, el sábado y el lunes instalaciones del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el norte de Irak, anunció el Estado Mayor turco, sin facilitar ningún balance.
La artillería turca bombardeó en la noche del domingo al lunes objetivos en Irak.
El PKK dijo el lunes haber recuperado los cadáveres de otros dos soldados turcos en paradero desconocido, lo que eleva el balance del asalto a 17 muertos. El ejército indicó el domingo que ambos militares estaban «probablemente muertos».
El primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan reunió a las 11H10 GMT a varios de sus ministros implicados en la lucha antiterrorista, como los de Interior, Relaciones Exteriores y Defensa, para abordar la respuesta al ataque del viernes a pocos kilómetros de la frontera iraquí, en la localidad de Semdinli (sudeste).
En el ataque, el más mortífero de los últimos años, 23 rebeldes fueron abatidos, según el ejército.
Según la prensa, las fuerzas especiales del ejército han sido desplegadas en la frontera para impedir infiltraciones desde el Kurdistán iraquí.
El número dos del Estado Mayor turco, el general Hasan Igsiz, acusó el domingo a la administración autónoma kurda de Irak de apoyar a los miles de rebeldes refugiados en la zona en «infraestructuras como hospitales y carreteras».
Erdogan también lanzó el domingo un nuevo llamamiento a los kurdos de Irak. «Deben tomarse medidas contra las bases (del PKK)», pidió.
Miembro de la OTAN, Turquía ha atacado las bases del PKK en el norte de Irak en varias ocasiones a lo largo de los últimos doce meses, gracias a las informaciones facilitadas por Estados Unidos. Tras una corta incursión terrestre efectuada en febrero, Turquía se ha limitado a hacerlo con su aviación.
Washington teme que unas operaciones turcas demasiado prolongadas del otro lado de la frontera desestabilicen aún más Irak y toda la región.
Esta semana, el Parlamento turco renovará probablemente por un año el mandato del ejército para efectuar operaciones contra el PKK en Irak. El vigente expira el 17 de octubre.
Para los especialistas del conflicto kurdo, las operaciones militares no permitirán aplastar la rebelión, a menos que se vean acompañadas de medidas destinadas a solucionar los problemas políticos y culturales que espolean la insurrección en el sureste de Turquía.
Considerado como una organización terrorista por Ankara, la Unión Europea y Estados Unidos, el PKK combate desde 1984 por la autonomía del sureste de Turquía, habitado mayoritariamente por kurdos.