Turquí­a: eligen a ex islamista como Presidente


Electo. Foto de archivo de Abdulá Gul, presidente electo de Turquí­a, junto a su esposa Hayrunnisa.

El Parlamento turco eligió hoy como Presidente del paí­s al hasta ahora canciller Abdulá Gul, que se convierte así­ en el primer responsable surgido del movimiento islamista en tener acceso a la jefatura de Estado.


Gul obtuvo los votos de 339 de los 550 diputados del Parlamento, dominado por su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), anunció el presidente del Parlamento. Para ser elegido necesitaba una mayorí­a absoluta de 276 votos.

Los otros dos candidatos, Sabahattin Cakmakoglu, del Partido de la Acción Nacionalista (MHP, nacionalista) y Huseyin Tayfun Ií§li, del Partido de la Izquierda democrática (DSP, centroizquierda) obtuvieron respectivamente 70 y 13 votos.

En las dos primeras vueltas, la semana pasada, una mayorí­a de los dos tercios de sufragios, es decir 367 votos, eran necesarios. En ambas ocasiones Gul no pudo lograrla.

La elección de Gul supone el desquite del AKP, surgido del movimiento islamista turco, una formación que no ha dudado en plantar cara a los partidarios del Estado laico, apoyados por las Fuerzas Armadas, el gran poder en la sombra en Turquí­a desde su formación como paí­s moderno.

Los detractores del AKP afirman que tiene como ambición secreta islamizar el paí­s, y que su acceso a la presidencia le permitirá neutralizar las instituciones de control de la acción gubernamental.

El partido de Gul, que ahora se autocalifica de conservador, niega esas acusaciones. El propio canciller, un hombre marcadamente beato, nacido en el seno de una familia modesta, asegura que respetará la separación entre el Estado y la religión.

Gul, de 56 años de edad, ha prometido igualmente que será el presidente imparcial de todos los turcos.

El jefe de las Fuerzas Armadas, el general Yasar Buyukanit, advirtió la ví­spera de esta histórica elección presidencial que el ejército no permanecerí­a impasible ante «los centros malignos que intentan sistemáticamente erosionar la estructura laica del paí­s».

«Las Fuerzas Armadas de Turquí­a no harán concesiones… en su tarea de resguardar la República Turca, un estado secular y social basado en la ley», afirmó Buyukanit, comandante en jefe del Estado Mayor, en un comunicado difundido ví­a internet.

Los liberales rechazan los temores expresados por los «halcones» del laicismo, y consideran que todo es una maniobra de propaganda polí­tica, en lugar de un sentimiento real de peligro.

«La elección de Gul constituirá un giro en nuestra historia polí­tica, que nos acercará un poco más de la madurez democrática», comentó el martes el diario liberal Milliyet.

Varios diarios destacaron sin embargo que el nuevo presidente deberá esforzarse para probar su buena fe ante los poderosos medios laicos.

«Los inicios de Gul no serán fáciles. Todos sus pasos (…) serán escrutados con lupa por las instituciones y algunos sectores de la sociedad defensores del laicismo», estimaba el diario popular Vatan.

«Gul deberá prestar atención y esforzarse para calmarlos», añadió.

El nuevo presidente prestará juramento a las 18H00 (15H00 GMT) y participará en una ceremonia de transmisión de poderes cerrada a la prensa a las 19H30 (16H30 GMT).

Su esposa, cuyo velo islámico irrita sobremanera a los laicos, no participará en las ceremonias, según fuentes del gabinete del canciller.

En un clima de tensión alimentado por manifestaciones gigantescas contra el islamismo y la declaración del ejército, la oposición consiguió hace meses bloquear una primera candidatura de Gul, al no acudir al parlamento.

El AKP decidió entonces jugárselo todo a unas elecciones legislativas anticipadas, que ganó ampliamente el pasado 22 de julio.

339 de las 550 diputaciones del Parlamento obtuvo Abdulá Gul para llegar a la Presidencia de Turquí­a.