Turquí­a dice adiós al humo


FOTO LA HORA: AFP / MUSTAFA OZER

El cigarrillo será prohibido en los lugares públicos, este joven turco ya no podrá fumar en el club nocturno donde se encuentra.» title=»FOTO LA HORA: AFP / MUSTAFA OZER

El cigarrillo será prohibido en los lugares públicos, este joven turco ya no podrá fumar en el club nocturno donde se encuentra.» style=»float: left;» width=»250″ height=»166″ /></p>
<p>Turquí­a entrará el domingo en el club de los paí­ses que prohí­ben fumar en los bares y restaurantes, poniendo fin a una larga tradición de tabaco en los lugares públicos.</p>
</div>
<p> <span id=


Ankara ya prohibió a principios de 2008 el consumo de tabaco en las administraciones, los lugares de trabajo y los espacios públicos, pero acordó un plazo de 18 meses a los restauradores y cafeteros para adoptar las nuevas normas sanitarias.

El plazo finaliza el domingo, y con él llega la obligación de los encargados de retirar los ceniceros de las mesas, colgar carteles que recuerden la prohibición de fumar y negarse a servir a todo cliente que pese a ello quiera fumar.

En caso de infracción, el establecimiento puede ser sancionado con multas de hasta 5.600 libras turcas (2.595 euros, 3.665 dólares). Un fumador testarudo puede ser objeto por su parte de una multa de 69 libras (32 euros, 45 dólares).

El ministerio de Salud ha formado a 5.000 agentes con la ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de asociaciones para controlar la aplicación de la ley.

«Nuestro objetivo es hacer caer en un primer tiempo la tasa de consumidores de cigarrillos a 20% de la población adulta», declaró Toker Ergí¼der, responsable de la supervisión de los programas antitabaco en Turquí­a de la OMS.

Según las estadí­sticas oficiales, cerca de un adulto turco de cada tres fuma, una tasa que alcanza 48% entre los hombres y que sitúa al paí­s en el décimo puesto mundial del consumo de cigarillos.

A pesar de ese apego al cigarillo, que causa según la asociación de defensa de la salud de Yesilay 100.000 muertos al año en Turquí­a, Ergí¼der dice ser relativamente optimista respecto a la aplicación de la ley.

«La situación ya ha evolucionado bastante. Hace cinco o diez años la gente ofrecí­a cigarrillos a sus invitados durante las fiestas. Hoy ya no se hace. La gente tiene también tendencia a dejar de fumar junto a los niños», afirma.

«Empezamos a asistir a un gran cambio», añade el emisario de la OMS, tomando como prueba el éxito de la prohibición de fumar en los autobuses, puesta en marcha hace unos 15 años, y el retroceso de más de 2% del consumo de cigarrillos en los dos últimos años.

Según un sondeo realizado por el instituto Quirk Global Strategies entre 600 personas, la prohibición de fumar en las administraciones y espacios públicos cuenta con la aprobación de 95% de los turcos.

Al menos 90% de los encuestados, y 69% de los fumadores, se declararon además favorables a la prohibición del cigarrillo en los cafés y restaurantes.

Si bien numerosos paí­ses desarrollados han puesto en marcha legislaciones que restringen el consumo de tabaco, relativamente pocos han desterrado totalmente al cigarrillo de los espacios públicos, restaurantes y bares.

En la Unión Europea, 11 paí­ses han adoptado prohibiciones.

Dos de entre ellos –Irlanda y Gran Bretaña– han prohibido fumar en todos los espacios públicos. Otros nueve –Italia, Malta, Francia, Suecia, Finlandia, Letonia, Eslovenia, Holanda y Grecia– han aceptado la posibilidad de instalar áreas de fumadores en los bares y restaurantes.