Una turba de manifestantes furiosos atacó varios establecimientos de venta de licores, una sala de masajes y hoteles después de ser incitada por los apasionados sermones religiosos en una ciudad predominantemente curda del norte de Irak, informaron fuerzas de seguridad el sábado.
En respuesta, una multitud a favor del gobierno iraquí incursionó en las oficinas de un partido islámico, agregaron.
Dos policías curdos indicaron que 30 personas, 20 de ellas policías, resultaron lesionadas durante el primer ataque, que se generó luego de las oraciones del mediodía del viernes en el poblado de Zakho, aproximadamente a 475 kilómetros (300 millas) al noroeste de Bagdad. Zakho se localiza cerca de la frontera con Turquía y dentro de territorio controlado por el gobierno regional del Curdistán en Irak.
Cerca de 30 licorerías, cuatro hoteles y una sala de masajes dentro de la ciudad y en sus alrededores fueron saqueados, incendiados o destruidos, de acuerdo a los policías.
Los agentes hablaron a condición de mantener el anonimato dado que no estaban autorizados para dar información a los medios.
Posteriormente, un grupo enardecido de personas atacó las oficinas centrales de un partido islámico con sede en el Curdistán a manera de represalia, dijeron los oficiales. Seis oficinas del partido Unión Islámica del Curdistán en Zakho y sus alrededores y en la cercana ciudad de Dohuk fueron incendiadas o destrozadas, informó el policía Ahmed Doski, de Zakho.
El Ministerio del Interior del gobierno del Curdistán emitió un comunicado el viernes por la noche en el que condena los actos violentos, que describió como un intento por exacerbar la situación en el enclave del norte que tiene gobierno autómono, y prometió que todos los involucrados en el incidente serán llevados ante la justicia.
El Ministerio pidió a los ciudadanos que muestren autocontrol y resuelvan sus problemas por medio del diálogo.