¿TuneUp u overhaul al sistema?


«Es necesario considerar lo no cumplido, las fracturas, las tensiones, los lí­mites y las denegaciones que desdibujan indirectamente la experiencia de la democracia. La democracia formula una pregunta que permanece continuamente abierta: parecerí­a que ninguna respuesta perfectamente adecuada podrí­a dársele. La democracia se presenta como un régimen siempre marcado por formas de no acabamiento y no cumplimiento.» Pierre Rosanvallon, texto elaborado para PRODDAL, 2002.

Lic. Carlos Escobedo

En el informe «Desarrollo de la Democracia en América Latina» preparado por el PNUD, se aborda de forma magistral los desafí­os de la democracia. Sobre la base del manejo apropiado de conceptos teóricos tales como: democracia, ciudadaní­a, sujetos en la democracia, Estado y régimen, el estudio plantea algunos lineamientos que de manera resumida quisiera compartir. Democracia implica: concepción de ser humano y ciudadaní­a (formación), poder en sociedad y buen funcionamiento del Estado (cuerpo social articulado), régimen electoral (catalí­tico) y experiencia histórica, reconocida, evaluada, valorada y desarrollada (proceso).

Permí­tame desgranar y disfrutar el estudio referenciado. Antes de continuar habrá que tener permanentemente presente que «La democracia es una inmensa experiencia humana. Está ligada a la búsqueda histórica de libertad, justicia y progreso material y espiritual. Por eso es una experiencia permanentemente inconclusa.» Por lo tanto la democracia habrá de chocar permanentemente sobre sus propias realidades. No existe sistema democrático perfecto, no existen lecciones en la democracia, la democracia se construye sobre realidades propias, no se puede imponer sistemas ni sojuzgarlos.

El sistema democrático es un vaivén histórico que viene y va, es una enseñanza sobre las necesidades. Pero ¿qué sucede cuando el sistema democrático contrasta con las aspiraciones de las naciones? Esta es quizás la pregunta más ingente a la que habrí­a que encontrarle una respuesta directa. ¿Democracias electorales? ¿Democracias de ciudadaní­a? Interpolar el poder ciudadano es como encontrarle una respuesta directa al mercado, ¿quién manda, el capital o individuo que concientemente decide? Empoderar al ciudadano a mi entender es la respuesta más lógica que se le puede entregar a un sistema democrático, en pocas palabras, si deseamos un tuneup o un overhaul al sistema radica en la capacidad que las sociedades obtengan para carburar su propio sistema. ¿Democracia Social? / ¿Sociedad democrática?

Los ciclos de la historia nos demuestran que los cambios radicales, no el radicalismo pueden dar vuelta a la hoja del libro. Si deseamos un cambio en el modelo habrá que darle un vuelco a la maniere de faire (forma de hacer las cosas) esto representa un cambio radical. Sin citar cifras, sin entrar en consideraciones de desarrollo postergado, las sociedades que evolucionan no revolucionan con choque sino con inteligencia, se necesita una alta dosis de tolerancia y de capacidad para el cambio, adicional un sentimiento de identidad, jamás de choque.

Hace algunos años cuando viví­a en Israel, el buen amigo Sergio Gryn me preguntaba: ¿cómo querés que salgamos adelante? este es el único paí­s que tenemos, por lo tanto debemos salir adelante.

Las sociedades que evolucionan tienen una virtud, identifican el cambio y sobre ese cambio construyen. ¡El cambio es posible!, ¿dónde lo habré escuchado?

Entonces: formación, articulación, catarsis y proceso conducen permanentemente al inicio de un ciclo, la democracia se edifica y se edifica.

Politólogo con orientación en Relaciones Internacionales, estudios de posgrado en Derecho Internacional y Polí­tica, Economí­a Internacional y Derechos Humanos.