¿Recuerdan los anuncios publicitarios pautados por tu Muni? «No pasa un minuto sin que Ud. vea a un empleado municipal», es una publicidad que intenta transmitir una imagen de eficiencia, eficacia, profesionalismo y sobre todo de la vocación de servicio que debe distinguir a todo empleado público, sea del Estado, el Gobierno o las corporaciones municipales. Y de verdad, en ciudad Guatemala es común encontrarse en las calles y avenidas citadinas, la presencia de todo tipo de empleados municipales, desde los PMT dirigiendo el tránsito (ahora con cascos ingleses), o los gruñones «pone cepos», o las cuadrillas a cargo de ornamentar arriates y colocar macetitas en el Centro Histórico, o hasta los silenciosos y solitarios empleados (hombres y mujeres) encargados de la limpieza callejera. A estos últimos, o sea, a los trabajadores municipales de limpieza voy a referirme.
Toda ciudad merece lucir sus mejores galas, imagino que por eso, el actual mandamás en el Palacio de la Loba, el alcalde Arzú, dijo una vez, que iba a recuperar para la ciudad el título de «Tacita de plata» que con orgullo exhibió hasta mediados del siglo pasado. Para cumplir con ese claro propósito, se incrementó el número de trabajadores de limpieza, ellos tienen la tarea diaria de recoger toda suerte de desechos sólidos, orgánicos y no orgánicos que personas mal educadas acostumbran depositar en las calles.
Este esfuerzo está bien, sobre todo cuando de limpiar las calles se trata, de lo contrario, la acumulación de basura atenta contra la salud de las personas y crea todo tipo de malestares sociales, tal como ocurre ahora mismo en la ciudad de Huehuetenango, donde al parecer las autoridades municipales son deficientes.
Los trabajadores municipales de limpieza en ciudad Guatemala, cumplen su labor en precarias condiciones de higiene y seguridad ocupacional, es decir, carecen de utensilios y herramientas adecuadas para su labor, no tienen mascarillas, no les proporcionan guantes ni gabachas y algunos arriesgan su propia seguridad manipulando desechos peligrosos.
Un ejemplo contundente que he presenciado, es verlos recoger miles de fragmentos de vidrio, provenientes de los marcos publicitarios que se encuentran situados en la mayor parte de las paradas de autobuses urbanos y que por acción de algunos cafres, son destruidos con objetos contundentes, sin tomar en cuenta que los vidrios hechos añicos, pueden provocar daños, heridas y lesiones a niñas, niños o adultos. He visto trabajadores de limpieza, recoger los vidrios con cualquier objeto útil que tengan a mano, no les proporcionan herramientas adecuadas, lo cual atenta contra la seguridad en el trabajo, o sea, llevan a cabo su labor en condiciones de riesgo e inseguridad. Mantener este tipo de situación, viola elementales derechos y normas laborales que cualquier entidad o empresa de servicios debe respetar.
Las autoridades municipales de ciudad Guatemala, deben mejorar la seguridad laboral de los trabajadores citados. Es tiempo que destinen recursos para que este tipo de trabajo se realice en condiciones dignas y seguras para el trabajador.
P.S. El presidente Funes de El Salvador, obligó a reducir las tarifas de las empresas de telefonía celular. Aquí, el gobierno de Colom debería intervenir a las empresas telefónicas e implementar normas para que éstas no reactiven los aparatos robados. Muchas muertes están ocurriendo por el robo de celulares.