¿Truco en comicios de Estados Unidos?


Lo aceptemos o no, el resultado de las elecciones en los Estados Unidos afecta, no únicamente a Guatemala sino a toda Latinoamérica y, en general de una manera u otra, al mundo entero. El imperio es el imperio, estemos a favor o en contra.

Roberto Arias

La situación en los Estados Unidos se pone, como se dice en Guatemala, color de hormiga. La sorpresa que ha dado la candidatura de Barack Obama es mayúscula y nos recuerda la novela de Irwin Wallace -El hombre- y los enormes bretes de todo tipo que podrí­a propiciar, sin querer, un hombre de color en la primera magistratura de ese paí­s.

Los Estados Unidos aún no están preparados, en el orden psicosocial, para tener un presidente negro; aunque al calor de la emoción por los ofrecimientos de Barack Obama, muchí­simos estadounidenses morenos, blancos, negros y amarillos, no se habrán percatado de los conflictos polí­ticos, étnicos, sociales y económicos que esto traerí­a, así­ como de los movimientos sociales masivos domésticos y extranjeros que también tendrí­an que arrostrar, en contra y a favor, en caso Barack Obama ganara la presidencia de esa poderosa nación.

Lo cierto es que también puede olfatearse el peligro de que pudiera quedar electo John MacCain, quien serí­a un seguidor de las polí­ticas de George Bush, únicamente que más duro, más recalcitrante, más derecha sólida e inamovible y con menor conocimiento de la verdadera situación de su paí­s. Esto no convendrí­a a los propios estadounidenses ni a los latinoamericanos o al resto del mundo.

Como dijo la señora Clinton: Se necesitó de un Clinton para arreglar el desastre dejado por un Bush y se necesita de otro(a) Clinton para despejar el desastre dejado por el otro Bush. Hay mucho de válido en este mensaje y, se necesita de una persona de experiencia, valiente, honesta y fuerte, como Hillary Clinton, para manejar los vaivenes domésticos e internacionales emanados por esta administración estadounidense que deja muchas secuelas negativas para su pueblo y para muchos paí­ses a nivel global.

Barack Obama, como candidato presidencial, está recibiendo muchí­simo dinero para su candidatura, pero quién sabe si los orí­genes de una gran parte de ese caudal sea donación de buena fe. Podrí­a haber, como se dice en Guatemala, mano de mono o mano peluda detrás de muchas donaciones, con la intención de que Barack Obama gane la candidatura demócrata y pierda posteriormente la presidencia de la República ante John MacCain, precisamente porque los republicanos saben que, en general, el pueblo estadounidense a la hora de la hora, volcará su votación en favor del candidato blanco o, en contra del candidato negro.

Es necesario que los estadounidenses se percaten del truco que podrí­an estar utilizando los republicanos, ampliamente respaldados por polí­ticos de peso pesado. Este es un caso en el que el dinero no tiene la mayor importancia, porque de todas maneras éste regresará, en su momento, a las arcas de los donantes. Lo importante para ellos serí­a la alimentación masiva de fondos a la campaña de Barack Obama para que le gane a Hillary Clinton en la carrera por la candidatura y… pierda la presidencia.

Un candidato blanco a la presidencia ya está seguro. Es John MacCain del ultraderechista Partido Republicano.

Dice un dicho que en polí­tica y en el amor todo se vale. Los polí­ticos y los amantes de todo el mundo están de acuerdo.