En esa masacre fueron muertos tres universitarios: ARMANDO FUNES, NOEL LÓPEZ TOLEDO Y JORGE GÁLVEZ GALINDO, así como FELIPE GUTIÉRREZ LACÁN, estudiante de secundaria.
El 12 de abril de 1962, efectivos de una patrulla militar dispararon sus armas cobarde e indiscriminadamente, en contra de un grupo de estudiantes de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala, quienes celebrando las actividades de la Huelga de Dolores, se encontraban en la 9ª. avenida y 10ª calle de la zona 1, desplegando pancartas y grandes caricaturas referidas a situaciones y personajes de la vida nacional. Una hora más tarde, efectivos de la Policía Nacional, acribillaron a un estudiante de la Escuela de Comercio, sus nombres encabezan esta nota.
En ocasión de cumplirse 50 años de esos hechos represivos en contra del estudiantado guatemalteco, ayer la Universidad de San Carlos de Guatemala, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y la Comisión Nacional Organizadora de las jornadas patrióticas y populares de Marzo y Abril de 1962, realizaron en el Salón Mayor “Adolfo Mijangos López” de la tricentenaria Universidad Autónoma, un acto académico presidido por el Rector Magnífico, doctor Estuardo Gálvez, el Director de la FLACSO, doctor Virgilio Álvarez, la directora de Extensión Universitaria, arquitecta Alenka Barrera y los representantes de la Asociación Marzo y Abril, Raúl Díaz Ramírez y mi persona. La actividad se convocó para rendir homenaje a los héroes y mártires estudiantiles y populares que en 1962, fueron víctimas de los aparatos represivos de la dictadura militar de entonces, presidida por el General Miguel Ydígoras Fuentes.
En el marco de ese homenaje se presentó un documental histórico, que recoge el testimonio de actores y sobrevivientes de las luchas de Marzo y Abril de 1962. Este video que fue producido por la televisión universitaria, provocó emotivas y entusiastas reacciones del público asistente, sobre todo, porque constituye un importante rescate de la memoria histórica, que muestra con precisión y acertadas escenas inéditas de la época, los acontecimientos políticos y represivos sucedidos en el país hace 50 años.
En aquellos lejanos días, yo estudiaba en el Instituto Tezulutlán y ocupaba el cargo de Presidente de la Asociación de Estudiantes, también fui del FRENTE UNIDO DEL ESTUDIANTADO GUATEMALTECO ORGANIZADO –FUEGO– que junto con la ASOCIACIÓN DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS –AEU–, fueron las organizaciones estudiantiles que encabezaron las luchas callejeras y las barricadas humanas, las que dirigieron el movimiento popular contra el régimen militar y que exigieron enérgicamente la renuncia del presidente Ydígoras Fuentes. En ese tiempo, tanto el FUEGO como la AEU gozaban de gran respaldo popular, debido al enorme prestigio, reconocimiento, admiración y respeto que los estudiantes habían ganado ante la población y las organizaciones populares. Era tan fuerte el movimiento estudiantil, que las mismas altas autoridades de Gobierno, buscaban acercamiento con la dirigencia para tratar de frenar el impulso y vigor que la lucha alcanzó.
Recordar estos pasajes históricos sucedidos hace medio siglo, es un acto de respeto y lealtad para honrar la memoria de los miles de héroes y mártires estudiantiles y populares, víctimas de la represión y la violencia organizada de los regímenes guatemaltecos autoritarios e intolerantes; es también un rescate de la memoria histórica, útil para las nuevas generaciones y para evitar la amnesia que el sistema quiere imponer.