Triunfo de Obama ejemplo de democracia


Ante una expectativa mundial, el 4 de noviembre, del presente año, se realizaron los comicios presidenciales de los EE.UU. entre dos únicos contendientes, el republicano John McCain y el conservador Barack Obama. De acuerdo con las predicciones triunfó Obama, siendo el primer Presidente de color-mixto, padre negro y madre blanca.

José Antonio Garcí­a Urrea

A diferencia de lo que sucede entre nosotros, McCain no alegó fraude ni presentó acciones pretendiendo repetir las votaciones, al contrario, lo felicitó y dijo en su discurso de despedida que Obama era su Presidente. Esa pérdida por llegar a la primera magistratura del paí­s más poderoso del mundo actual, se le atribuye a la polí­tica del señor W. Bush que embarcó a su paí­s en una guerra prolongada que ha originado una debacle financiera internacional. Por otra parte a que el pueblo norteamericano ha estado ansioso por tener un cambio en su paí­s que le proporciones estabilidad y tranquilidad en distintos frentes ciudadanos. Naturalmente ese cambio, dadas las circunstancias en las que se encuentra inmersa la red mundial, no va a operarse con la presteza que una gran mayorí­a quisiera dentro y afuera de las fronteras estadounidenses.

La llegada a la Presidencia de Obama en una elección sin precedentes, demuestra lo que es una democracia, pues por él votaron en gran mayorí­a ciudadanos de raza blanca ausentes de toda discriminación racial, sin contar desde luego, a los de color, que se sienten identificados con su compatriota.

Ya que somos dados a copiar muchas cosas que se estilan en otros paí­ses introduciéndolas aquí­ sin una preparación previa, se me ocurre que únicamente habí­a dos partidos, el liberal progresista, de derecha y el Conservador de centro. Entonces las batallas electorales se definí­an entre éstos dos, lo único es que el perí­odo eleccionario se desarrollaba en tres dí­as, viernes, sábado y domingo, que ahora resulta obsoleto, pero hace falta implementar los medios electrónicos que den más fluidez a los resultados.

Serí­a ideal. Como dejo dicho, la existencia de solo dos partidos y no profusión de minipartidos que restan votos entre sí­, porque de todas maneras resultan dos para una segunda vuelta. Hubo una ocasión allá entre los cuarenta y nueve y cincuenta y uno, si mal no recuerdo, en la que se presentaron a la palestra dieciséis candidatos, en ese entonces ganó Coronel Arbenz, y se dio el caso de que algunos sacaron ostensible minorí­a, pues ni siquiera sus posibles simpatizantes votaron por ellos.

Naturalmente, eso requiere un estudio y enmiendas a fondo de la Ley Electoral de Partidos Polí­ticos y de consenso entre los diversos partidos polí­ticos, algo difí­cil, como la reducción de diputados al Congreso que debiera ir paralela. Esto como dejo dicho, tomando el ejemplo de los paí­ses grandes. Ya es tiempo de ir pensando en ello. Demostremos que somos un paí­s verdaderamente amante de la democracia.

íTEMS MAS: Si pretenden seguir los postulados de la Revolución del 20 de Octubre de 1944, que empiecen por recuperar los bienes e instituciones y otros, que están en manos extranjeras, pero con estricto apego a las leyes.