La justicia rusa acusó hoy a un marino de haber activado sin motivo aparente el sistema antiincendios del submarino nuclear «Nerpa», provocando la muerte por asfixia de 20 personas.
«La investigación estableció que un miembro de la tripulación, un marinero, activó el sistema antiincendios a bordo del submarino sin motivo y sin autorización», declaró el portavoz del comité de investigación, Vladimir Markin, citado por la agencia Ria-Novosti.
«Este marinero ya ha confesado su error», añadió.
«Por esto, el sospechoso se enfrenta a cargos de (…) negligencia que provocó la muerte», dijo Markin citado por Ria-Novosti e Interfax.
El marino podría ser condenado a una pena de siete años de prisión por su presunta implicación en el incidente, en el que murieron 20 personas. Otras 21 tuvieron que ser hospitalizadas, precisó la agencia Ria-Novosti.
Las víctimas, tres oficiales y 17 civiles, se asfixiaron al inhalar el gas freón que emitió el sistema antiincendios. Según las autoridades, no se había declarado ningún incendio a bordo. El submarino, recién terminado, realizaba pruebas en el mar de Japón y llevaba a bordo numerosos técnicos e ingenieros.
Tras el accidente se abrió una investigación criminal por «violación de las reglas de navegación que implican la muerte de una persona u otras consecuencias graves por imprudencia».
Markin dijo que la investigación continúa.
Un oficial del «Nerpa» puso hoy en duda la versión oficial sobre el accidente.
«No creemos que (el marino sospechoso) haya podido activar el sistema antiincendios de manera intencional o accidental. Yo sirvo desde hace tiempo con él, desde 2003. No es un debutante, es un especialista competente», declaró el oficial a la agencia Interfax, desde el anonimato.
«Tememos que confiese bajo presión», añadió.
Según el tabloide ruso Tvoi Den, que citaba a supervivientes, el elevado de número de muertos a bordo del «Nerpa» podría deberse a unas máscaras de gas defectuosas.
«Vi a gente convulsionando mientras se arrancaba las máscaras. Yo también tenía puesto un aparato de respiración, pero sólo funcionó entre siete y 15 minutos», dijo el oficial Yevgeny Ovsiannikov citado por el diario.
«Algunos de los fallecidos fueron encontrados con las máscaras puestas. Los aparatos de respiración, sencillamente, no funcionaron», dijo otro superviviente, Dimitri Usachiov, citado por el Tvoi Den.
Pese al accidente, el «Nerpa» superó las pruebas y será puesto en servicio en la marina rusa, dijo el jefe del Estado Mayor ruso, Nikolai Makarov, a las agencias de noticias ayer.
«Pese a este triste accidente, este submarino ha demostrado en los ensayos un funcionamiento fiable de todas las máquinas y sistemas de mando, con la excepción, naturalmente, del sistema antiincendios», dijo el general Makarov, citado por Interfax.
«Todos los problemas técnicos ligados al sistema antiincendios a bordo del submarino serán solucionados muy próximamente», agregó.
El accidente del sábado fue el peor de un submarino ruso desde la catástrofe del «Kursk», que causó 118 muertos en 2000 en el norte de Rusia.
Vladimir Markin
Vocero del comité de investigación