Una tribu del sur de Libia amenazó el miércoles con crear su propio estado independiente, luego de días de sangrientos choques con una tribu rival. Esta es la segunda amenaza de secesión por una tribu libia este mes.
Las amenazas son nueva evidencia del torbellino que vive el país desde la caída del dictador Moamar Gadafi el año pasado. Uno de los indicios es el resurgimiento de viejas disputas y conflictos tribales que Gadafi reprimió.
Líderes tribales en el oriente de Libia anunciaron previamente este mes que estaba considerando formar un estado independiente, llamado Barqa, con Bengasi —la segunda ciudad más grande del país— como capital.
Eso es visto como expresiones de frustración con decenios de descuido por el régimen de Gadafi y la incapacidad del nuevo gobierno, el Consejo de Transición Nacional, de mejorar la situación. Aunque los líderes en Bengasi negaron que esa fuese su intención, los críticos advirtieron de la posibilidad de que Libia se divida en al menos dos partes.
El miércoles, líderes tribales en el sur amenazaron igualmente con separarse del gobierno central en Trípoli.
El conflicto allí es entre la tribu africana tabu y la tribu árabe Abu Seif.
Los combates entre las dos tribus han dejado más de 50 muertos en la ciudad sureña de Sabha. Los combatientes emplearon morteros, fusiles y cohetes con un alcance de más de 10 kilómetros (seis millas). Las tribus peleaban en las principales calles de la ciudad y el gobierno en Trípoli no estaba interviniendo efectivamente.
Líderes tabu dijeron que iban a declarar su propio estado para proteger a su pueblo. Los tabu, junto con otras tribus africanas, fueron los habitantes originales del sur de Libia. Fueron reprimidos fuertemente durante el gobierno de Gadafi.
Eissa Abdul-Maged, un líder tabu, dijo el miércoles que su tribu sufre un «genocidio», pero que el gobierno en Trípoli no ha intervenido.
«Estamos siendo masacrados ante los ojos del Consejo Nacional de Transición», dijo. Agregó que una aldea en Kufra cerca de la frontera con Chad fue incendiada y que aviones de combate atacaron a civiles.
«Eso es genocidio», dijo.
Un funcionario tabu con sede en París, Jomode Elie Getty, quien fue miembro del Consejo Nacional pero renunció, acusó al organismo de ponerse de parte de los árabes en los ataques contra los tabu. Getty pidió la intervención de la ONU.
Subrayando la volatilidad de la situación, un líder de la tribu Zwiya, Mohamed al-Zwiya, dijo que los suyos combatirían contra cualquiera que llamase a dividir el país en estados separados.