Tres ex rehenes alemanes liberados


Los captores pertenecen a la tribu de los Bani Dhabyane. FOTO LA HORA AFP KHALED FAZAA

Tres ex rehenes alemanes liberados en Yemen siguen en la capital Saná.


Los tres ex rehenes alemanes liberados ayer por sus secuestradores tras cinco dí­as de cautiverio en Yemen seguí­an hoy en la capital Saná, al contrario de lo dicho previamente por la embajada alemana, que anunció que habí­an partido en avión a su paí­s.

La arquitecta alemana Julia Thielebein, que trabaja en Yemen desde hace diez años, y sus padres, que la estaban visitando cuando fueron secuestrados, «cambiaron de programa en el último momento y al mediodí­a se encontraban aún en Saná», indicó una fuente cercana a la embajada de Alemania.

La fuente no quiso precisar las razones del cambio de programa, ni cuándo partirán de Yemen.

Horas antes, un responsable de la embajada aseguró que los tres ex rehenes habí­an embarcado en un avión con destino a Alemania, lo que el ministerio de Relaciones Exteriores alemán desmintió desde Berlí­n.

Secuestrados el pasado domingo, los tres alemanes fueron liberados el viernes gracias a la mediación de un jefe de la tribu de los Bani Dhabyane, a la que pertenecen los captores.

Julia Thielebein debe en principio pasar las Navidades en su paí­s, antes de volver a Yemen, donde trabaja para la organización pública alemana de cooperación internacional para el desarrollo sostenible GTZ, apuntó una fuente diplomática occidental.

«Estoy aliviado de que los tres alemanes secuestrados en Yemen estén de nuevo libres», se felicitó el viernes el jefe de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier, en un comunicado publicado en Berlí­n, que aseguraba que los ex rehenes están en buen estado de salud.

El ministro yemenita del Interior, Motahar Rachad al Masri, calificó el rapto de «acto criminal innoble» y aseguró el viernes que «la liberación de los tres rehenes alemanes se consiguió sin condiciones».

El secuestrador de los alemanes, identificado como Abd Rabbo Saleh Al Tam, pidió en un principio a las autoridades la liberación de su hermano y su hijo, encarcelados desde hace cerca de cuatro meses en Yemen por un litigio en torno a un terreno en Saná.

También pidió que se le pagara el equivalente de 200.000 dólares, en compensación por un terreno que dice haber perdido.

Según informaciones de la prensa yemenita no confirmadas, el mediador le habrí­a prometido un rescate de 100.000 dólares, y un seguimiento de los dos presos cuya liberación reclamaba, así­ como no perseguirle judicialmente por su acción.

El caso se complicó el jueves, cuando los secuestradores pidieron además la liberación de dos yemenitas detenidos en Estados Unidos por presunto apoyo financiero a la red Al Qaida.

Las tribus de Yemen han recurrido en numerosas ocasiones a los secuestros para que las autoridades locales satisfagan sus demandas.

Más de 200 extranjeros han sido secuestrados en los últimos 15 años por esas tribus.