Tres candidatos hablan con La Hora sobre sus planes


Eduardo Velásquez, recorre esta etapa de su vida con el grupo Renovación Universitaria, esperando poner al servicio de la universidad el cúmulo de experiencias profesionales de más de 25 años.

La población estudiantil y el cuerpo de docentes de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) están en la antesala de una elección que designará a un nuevo Rector en abril próximo. En un ambiente de discreción y apatí­a en esa casa de estudios superiores, los candidatos ofrecen un ángulo mental sobre lo que ellos consideran son los problemas más visibles y más comunes.

Gabriel Herrera
gherrera@lahora.com.gt

Velásquez: «Uno de los daños contra la Usac es el financiamiento de intereses ajenos»

Eduardo Antonio Velásquez Carrera es licenciado en Economí­a, director del Centro de Estudios Urbanos de la Usac, docente en el paí­s y en el extranjero, también ha ocupado cargos dentro y fuera de la universidad estatal.

– ¿Cuáles serí­an sus tres principales propuestas para dirigir la Rectorí­a de la Usac?

– Primero tenemos el proyecto de generar una nueva universidad de cara al siglo XXI, dejando atrás una serie de resabios en términos del desarrollo cientí­fico, en el desarrollo técnico y desarrollo académico, regresar a las bases, es decir, educar con excelencia en las diversas áreas a la juventud de Guatemala.

Segundo, desarrollar una infraestructura que sea acorde al crecimiento poblacional que la universidad tiene, esta ciudad universitaria está totalmente colapsada. Fue planificada para tener 40 mil estudiantes y en este momento fácilmente la jornada de la tarde ya la duplicó. La descentralización de la universidad en otros centros metropolitanos es fundamental y también darle importancia a los centros regionales universitarios que desafortunadamente existen en papel sin que se tenga el presupuesto adecuado para su funcionamiento.

Tercero, un desarrollo tecnológico. La universidad tiene que aprovecharse de las tecnologí­as de la información, en consecuencia proponemos varios programas de «e-learnig» por ejemplo que estudien lunes, miércoles y viernes presencialmente y en sus casas trabajen martes, jueves y sábado a través de los computadores por medio de la Internet.

– La educación superior, sobre todo la pública, ha caí­do en una debacle; sin embargo, los intentos por mejorarla se ha visto como una privatización. ¿Podrí­a ser real esa percepción o sólo es conjeturas?

– Los datos que tenemos este año, cuatro de diez que vinieron a examinarse no pudieron ingresar a la universidad por haber perdido. De alguna manera comenzando desde la secundaria, pero también estableciendo un sistema de ubicación y nivelación que tiene graves deficiencias también.

-¿Qué estrategias sugiere usted para que la Usac logre brindar la oferta a tan alta demanda?

– Usando la tecnologí­a moderna. Ya le mencioné «e-learnig». Mucha gente dice que no todos tienen una computadora en casa, pero ahora no se necesita, uno puede ir a un café Internet y hacer los deberes, eso ya no es excusa. Técnicos en distintas áreas. A nivel de la educaron superior universitaria, deberí­amos dar luces a las autoridades de gobierno para que se establezcan conjuntamente con el sector privado, cuáles son aquellas carreras técnicas que son necesarias para capacitar a la mano de obra guatemalteca.

-¿Será que la educación universitaria es para todos?

– No es para todos, desafortunadamente.

-¿Cuánto ha gastado en su campaña?

– Alrededor de 120 mil quetzales. Hemos recibido donaciones de profesionales, profesores y estudiantes de la universidad.

-¿Es cierto que hay injerencia de los partidos polí­ticos en las campañas electorales de la Usac?

– En el caso mí­o no es así­. No tenemos vinculación con ningún sector de poder económico tradicional o emergente que existe en el paí­s. Uno de los daños que está sufriendo la universidad es que el financiamiento viene de intereses ajenos que lo único que quieren es ver de qué manera se garantizan los votos del Rector o los Decanos que participan en las Comisiones de Postulación, para luego establecerlos como jueces, magistrados o funcionarios en las 45 instancias en donde la Universidad de San Carlos de Guatemala tiene participación.

-¿Por qué tanto interés en promocionar la imagen y no se han pronunciado en los problemas nacionales de impacto que vienen afectando a la población?

– No me incluyo dentro de esa percepción, soy un académico conocido nacionalmente e internacionalmente. El más interesado que hay un debate de fondo soy yo. Ha habido una polí­tica interna de las actuales autoridades de la universidad de evitar el debate a fondo de los problemas universitarios que tienen que ver en mucho con la problemática de Guatemala.