El municipio de Mixco, que desde hace ya muchos años se encuentra virtualmente traslapado por el de Guatemala, no ha sido atendido en sus problemas y necesidades ingentes por las autoridades en diferentes administraciones.
Es uno de los municipios al que confluyen las ambiciones de los líderes de la politiquería partidista porque abundan las millonadas y es considerable la densidad de su población y, siendo así, constituye una codiciada y disputada «escalera» para alcanzar las principales posiciones burocráticas, tales como la alcaldía, la vicealcaldía, las concejalías, las jefaturas de tantas dependencias, etcétera, archirremuneradas.
Es una viña toda la concreción municipal de Mixco para los que viven inmersos en la politiquería. Tiene como 300 colonias pequeñas y grandes, además de aldeas, caseríos y asentamientos humanos donde pueden pescarse muchos votos.
De los funcionarios municipales de Mixco se ha hablado mucho, sobre todo desde que entró en vigor la ley que dio autonomía a las comunas en general.
Hasta el año 44 de la pasada centuria, los timoneles de los ayuntamientos eran los intendentes nombrados por la llamada «superioridad». Les sucedieron los alcaldes, quienes, merced a la «autarquía», pueden hacer y deshacer a sabor y antojo en sus dominios, lo que también les provoca aventuras reeleccionistas.
Alcaldes y concejales proclives al peculado, al desfalco, a la sobrefacturación y a todo lo demás que huele a podredumbre moral, se han enriquecido de la noche a la mañana, por lo que a algunos los han asediado y sacado como del pelo y a empellones los vecinos que se han enterado de sus dentelladas de caimán…; incluso les han incendiado edificios políticos y sus casas particulares.
Los más avilantados no siempre han vaciado las arcas municipales, sino han entrado en contubernio con empresarios de la construcción y con los proveedores de equipos de toda clase para hacer su agosto a lo largo de todos los meses de cada año. Se trata de negocios o negociazos de esos que se caracterizan alargando y moviendo manos pecaminosas bajo la mesa…
Lo mafioso es lo que los vecinos de las respectivas jurisdicciones municipales se proponen de hoy en adelante eliminar, tanto es así que no por cualesquier politiqueros de oscura reputación se disponen a votar los ciudadanos a la hora de concurrir a las urnas, y los demagogos de la politiquería no ignoran el cambio de mentalidad de los potenciales sufragantes. ¡Y es que hoy no es ayer! La gente, por las experiencias que ha tenido en el pasado, difícilmente se dejará tomar el pelo.
Pero volvamos al punto de partida, Mixco. Los líderes de los centenares de lugares de ese agitado e inseguro municipio -plagado de delincuentes de toda calaña- que se está tragando la capital, ya no están dispuestos a cruzarse de brazos ante el discriminatorio abandono en que casi todos esos centros de población han estado y siguen estando por parte de las autoridades jurisdiccionales.
Varios de los moradores de diferentes colonias de Mixco nos han llamado telefónicamente o nos han visitado en nuestro «cuartel general» para informarnos que están tratando de fundar una federación de líderes de entidades comunitarias a nivel de todo el citado municipio para realizar en el presente y en el futuro una acción de beneficio comunitario mediante la organización de referencia que, ni más ni menos, será un gran frente de actividades orientadas a promover una demanda constante con la presión adecuada, en cualesquiera circunstancias, con el firme propósito de lograr que todos los lugares de Mixco sean objeto de una obra positiva y efectiva de parte de las autoridades del municipio, única forma de salir del estancamiento las colonias, aldeas, caseríos y asentamientos humanos que, en su mayoría, continúan arrastrando lo calamitoso y penoso; en fin, todo lo que es negativo desde tiempos remotos. Hoy los humanos aspiran a vivir en mejores condiciones, propias de los días que están corriendo en el nuevo milenio.
¡Adelante con paso firme!, decimos nosotros a los dirigentes comunitarios de Mixco, porque las realidades son como para luchar sin tregua, con mucho esfuerzo y coraje, a efecto que la municipalidad mixqueña deje de prolongar el atraso secular que parece afectar a tantos lugares donde los que juegan a la aberrante politiquería partidista sólo pretenden saborear la «carne de urna»…