Tratados internacionales y protocolo


Deseo iniciar una serie de escritos vinculados directamente al Derecho Internacional, la negociación, la diplomacia y el Protocolo no como herramienta sino como una ciencia activa, es decir debemos empezar por derivar entonces que el Protocolo es una herramienta de suma utilidad para la negociación polí­tica-diplomática que en definitiva hace exitosa la polí­tica exterior de un Estado.

Lic. Carlos Escobedo

De la negociación polí­tica se desprende la capacidad de un Estado para negociar Tratados Internacionales, para no meterme en complejidades dejo en el tintero el tema de la condicionalidad; si desea ser exitoso en la negociación polí­tica se hará necesario generar condicionalidades, sobre esto me habré de referir más adelante en otras entregas. Anteriormente escribí­ sobre los análisis de coyuntura que dependen de la estructura y estos a su vez nos muestran el camino para construir mapas polí­ticos, los que a su vez nos llevan a la prospectiva, en la prospectiva habrá que aplicar la negociación para la movilización de actores, allí­ justamente, se utiliza la condicionalidad de la negociación que es parte de la concertación de los Tratados Internacionales.

El procedimiento para la realización de un Tratado Internacional comprende de varias etapas: la negociación, el proyecto, la redacción, la firma, la aprobación, la ratificación, el intercambio, el registro y la publicación. Es de hacer notar que el Derecho Internacional establece una serie de mecanismos posteriores a los mencionados y que conviene precisar, tales como la adopción del texto, autenticación, adhesión y reserva. Sobre esto me referiré en posteriores entregas, claro si alguno de los amables lectores se muestra interesado.

Conviene asimismo, separar de los equí­vocos recurrentes de los estudiosos del Derecho Internacional y de las Relaciones Internacionales vinculados al punto que intento tratar esta tarde; las declaraciones, los protocolos, las recomendaciones, no son Tratados, sino más bien son parte de los Tratados, así­ que conviene diferenciar los convenios, convenciones, tratados, acuerdos, protocolos, adendums, que repito no son lo mismo.

En futuras entregas también vinculadas al tema de esta tarde me referiré a otros asuntos vinculados a las relaciones internacionales y al Derecho Internacional, temas como la estilí­stica diplomática y tratamientos apropiados: ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿en dónde? habré de referirme o diferenciar los términos que recurrentemente escuchamos, Excelencia, Eminencia, Distinguido, Honorable y toda esa parafernalia que podrí­a parecer carente de sentido pero que conforma toda una estructura que queramos o no forma parte del ceremonial diplomático, que por cierto no es lo mismo que protocolo.

Asimismo, intentaré paulatinamente generar desde esta columna algunos aportes o nociones básicas vinculadas desde el protocolo a la organización de eventos, ceremonial, programa, agenda, vocativos, vexilologí­a, precedencias. Se hará necesario diferenciar etiqueta, protocolo, ceremonial y urbanismo que no es lo mismo.

Como verán, la columna no es una columna de consulta protocolar, ni mucho menos de temas que podrí­an parecer sutiles o intrascendentes. Mi objetivo final es el de despertar en usted el deseo porque se interese en una parte de la compleja estructura que sustenta la diplomacia y la negociación polí­tica, que aunque no queramos prevalece y es en definitiva útil para el éxito de una misión, como un Tratado.

Politólogo con orientación en Relaciones Internacionales y estudios de post grado en Polí­tica y Derecho Internacional.