Imágenes del ahorcamiento público de uno de los autores del ataque con coche bomba cometido el miércoles contra un bus en el que viajaban miembros de los Guardianes de la Revolución, fueron exhibidas por la televisión de dicho país, informó hoy la agencia de noticias Irna.
Nosrallah Shanbeh-Zehi fue declarado culpable por el tribunal revolucionario de participar en el atentado, que tuvo lugar en la ciudad de Zahedan (sudeste del país), y que causó la muerte de once militares.
Igualmente, el condenado a muerte fue inculpado del asesinato de dos personas en un ataque a un banco, añadió Irna, que no precisó las fechas ni las circunstancias del proceso.
Shanbeh-Zehi fue ahorcado en el mismo lugar del ataque.
La exhibición del ahorcamiento por televisión constituye un hecho poco común en Irán.
Las imágenes mostraban una secuencia en la que verdugos con sus rostros cubiertos colocaban la soga, que pendía de una grúa, alrededor del cuello de la víctima. Shanbeh-Zehi murió de forma inmediata una vez que la soga fue descolgada, lo que generó el júbilo de los asistentes al macabro hecho.
Un canal de televisión local había mostrado recientemente, según Irna, un vídeo en el que Shanbah-Zehi afirmaba ser el auto del atentado, que dejó también 31 heridos.
Las autoridades iraníes dieron cuenta de la detención de tres autores del ataque y de 65 sospechosos. De acuerdo a los responsables iraníes, los «terroristas» estarían ligados a los servicios secretos de Estados Unidos y Gran Bretaña.
Diversos sitios de Internet publicaron que el atentado había sido reivindicado por un grupo extremista sunita conocido como Jundallah.
El ahorcamiento de este lunes incrementó a 28 el número de personas ejecutadas en Irán desde comienzos de año, según estadísticas de la AFP a partir de informaciones de prensa y de testigos.